Entrevistas


Ahora voy a poder comprar mi propio departamento - Revista Caras (18/12/2002)


Luego de haber actuado en la novela 'Mil Millones' la actriz se prepara para disfrutar de su papel principal en la nueva tira que produce Pol-ka.

Todavía le cuesta asimilar las consecuencias de la popularidad y sobre todo, aceptar lo mucho que cambió su vida en los último tres años. A pesar de todo, Romina Gaetani (25) mira hacia adelante y sigue firme, con convicciones claras, dispuesta a dar lo mejor de sí para crecer en su profesión. Tiene la mirada angelical, ojos verdes, la piel súper blanca y el cabello de color caoba con más de doscientas extensiones. Le agrada seducir a través de diferentes transformaciones, lucir sexy y audaz. Sobre todo si es para aportar un condimento más al rol que le toca interpretar. En 'Mil Millones' fue la mala de la historia y traicionó sentimentalmente a Gustavo Bermúdez, pero muy pronto irrumpirá como protagonista de "Soy Gitano", la nueva telenovela donde jugará un rol importante en la vida de Osvaldo Laport. Aunque pensaba coronar el año con unas merecidas vacaciones, tuvo que posponer ese anhelo porque ya comenzó a grabar la nueva tira. "Pero estoy feliz porque en breve voy a poder comprarme mi propio departamento, aunque mucho apuro no tengo. Mi familia me banca en todo", explica. Fanática de Rafaela Carrá, recuerda que de chica movía tanto la cabeza para imitar a la cantante que tenía que agarrarse de la pata de la mesa para no marearse después de tanto movimiento y, a una edad prematura supo que iba a ser actriz, decisión que sus padres nunca le cuestionaron. "Al contrario, papá es productor de seguros y un entendido del jazz. Dio conferencias y en algún momento tocó el saxo, de modo que una veta artística tiene", dice.

-¿Cómo vive este momento tan especial en su profesión?
Me sorprendo todos los días porque el público es muy afectuoso conmigo, a pesar de que hice de mala. Por otra parte, el pase de Telefé a Canal 13 fue súper positivo, subí un escaloncito más.

- ¿Fue relajada a la entrevista con Adrián Suar?
No mucho, pero me fue bien. Nos encontramos en Pol-ka para desayunar y le pregunté por qué me había elegido. Y él me contestó: "Estoy seguro de que lo va a hacer bien". Como actriz, es la mejor respuesta que puedo escuchar. Este papel representa todo un desafío ya que tengo que representar a alguien que habla, se mueve y siente de una manera totalmente diferente a la mía. No quiero caer en el cliché de una gitana, sino representarla de forma verídica.

-¿Se preparó de algún modo particular para interpretar ese rol?
Hace dos meses comencé a practicar baile flamenco con una profesora. Además, me contacté con gitanas para interiorizarme sobre ciertos giros porque mi personaje tiene el don de la videncia y lee manos.

-¿El cambio de color y largo de su pelo se debe también a su nuevo papel?
Como en 'Mil Millones' tenía el pelo rubio, tuve que hacerme un cambio porque no quería que me identificaran con el personaje anterior. Entonces, como me gustaron las extensiones que tenía Araceli González fui al mismo salón y Alberto Sanders me puso doscientas mechas. Me cortó mi cabello hasta el hombro porque lo tenía castigado y ese mismo día pegó las extensiones vírgenes de buena calidad. Ahora tengo el pelo de cincuenta centímetros me llega hasta la cintura y doy el look de gitana. El color de la tintura lo elegimos con Alberto. Yo quería un color oscuro, pero las gitanas de hoy se tiñen el pelo y hay muchas rubias. Adrián Suar quería un tono más claro, pero yo le propuse el caoba y le gustó. Ahora, debo peinarme a la mañana y a la noche con un cepillo especial. El mantenimiento es cada seis meses.

-¿Se siente más seductora con su nueva imagen?
Si y no. Lo normal. A veces estoy con zapatillas y jogging y termino gustándole mucho más a mi novio. Pero sé que en esas ocasiones en que me ve con tacos altos y vestidito escotado, también lo fascino. No vivo todo el tiempo con una postura seductora. Me cuido y realmente me gusta estar bien porque mi cuerpo es un instrumento y quiero mantenerlo sano y en armonía. Entonces, no lo hago sólo porque el trabajo me lo exige. En mí, es producto de una elección.

-¿Qué es lo que más la atrae de su novio?
Es un hombre honesto, respetuoso, sincero, confiable, valores fundamentales que debe existir en cualquier relación humana. Yo soy igual, de modo que no podría congeniar con alguien que no tenga los mismos códigos que yo. Se llama Diego Suárez y es director de "Tiempo Final". Lo conocí el año pasado cuando grabé un capítulo para el programa, pero nos pusimos de novios hace seis meses.

-¿Le agrada recibir regalos?
Soy muy sencilla, me gusta leer, también la ropa, los perfumes, escuchar música y bailar. Sobre todo, expresarme con el cuerpo.

-¿Tiene algún tipo de fantasías con determinado actor?
Me provoca más la polenta de un actor que su aspecto físico. Puedo tener un muñeco delante mío, pero si no me conmueven otras cosas no se me mueve ni un pelo.

Revista Caras (18/12/2002)