Entrevistas


Me fui a vivir con mi novio - Revista Pronto (13/02/2003)


Romina Gaetani se mudó a la casa de Diego Suárez

A los 25 años, la actriz atraviesa por un gran momento profesional y personal. Luego de interpretar a varias malvadas, en Soy Gitano le tocó ser buena. Y después de siete meses de relación, decidió convivir con su pareja.

Fue la mala de Yago y de Mil Millones, y su mirada desafiante quedó grabada en el público. Pero, esta vez, a Romina Gaetani le tocó hacer de buena. "Por Suerte!!!", exclama la actriz, quien fue convocada por Adrián Suar para seducir a Osvaldo Laport en Soy Gitano.

- ¿Esperabas la convocatoria de Pol-ka?
En la primer entrevista que tuve con Suar, después de agradecerle que me hubiera tenido en cuenta, le pregunté: "¿Por qué me llamaste?". "Porque sé que lo vas a hacer bien", me dijo. Y me tiró la presión encima, ja.

- ¿Sos muy exigente con vos misma como actriz?
Soy súper autocrítica. Pero si bien me doy con un palo, cuando hago algo bien lo reconozco.

- ¿Cómo describís a tu nuevo personaje?
Isabel es una chica muy adolescente y caprichosa, que también puede ser madura y fogosa. Se enamora perdidamente de Amador, que es el personaje de Osvaldo; aunque se pelean, siente una tremenda atracción.

- ¿Elaboraste el papel durante mucho tiempo?
No, porque arranqué las grabaciones mientras terminaba con Mil Millones. Pero un par de meses antes ya había empezado a estudiar flamenco y a mirar películas sobre gitanos. También hablé con adivinadores, porque mi personaje lee las manos.

- ¿Aprendiste a leerlas?
Tengo un libro que me prestó una amiga, pero todavía no lo terminé.

- ¿Ya pudiste descubrir algo interesante en tus manos?
No, todavía no llegué a esa parte, ja. Aprendí a identificar cuál es la línea de la vida, del amor, del trabajo, de los hijos... Sólo eso.

- ¿Alguna vez te hiciste tirar las cartas?
Muchas veces.

- ¿Y qué te dijeron?
¡Callate! Eso es algo muy personal...

- Ok. ¿Se cumplieron las predicciones?
Algunas sí y otras no. Eso es muy relativo. Alguien puede tirarte las cartas y decirte un montón de cosas, pero después siempre es uno el que va modificando su destino.

- ¿Creés en la adivinación?
Lo tomo como un juego. No te soluciona la vida. Eso depende de uno.

- ¿Sos dueña de tu destino?
Totalmente. Aunque el de arriba también nos guía.

- ¿A qué aspirás en lo personal y profesional?
Siempre trato de no ponerme metas largas. Agradezco día a día por todo lo que tengo, por mi salud y la de mi familia, y por el hecho de estar trabajando. Después, que venga lo que tenga que venir que yo voy a poner empeño.

- ¿Con quién vivís?
Estoy en plena mudanza, por que me estoy yendo de casa para empezar a vivir con mi novio.

- ¿Quién es el afortunado?
Diego Suárez

- ¿El notero de Mauro Viale?
¡No! El otro día me pasó que estaba en el camarín y de repente escuché que Diego Suárez estaba discutiendo no sé con quién. Yo me asomé enloquecida y dije: "¿Con quién está discutiendo mi novio?". Pero nada que ver era el periodista.

- ¿A qué se dedica tu Diego?
Es director. Trabaja en Malandras con los Borensztein.

- ¿Cuánto hace que están juntos?
Siete meses. Lo conocí haciendo un Tiempo Final.

- Y ya decidieron convivir...
Si, estamos en pleno traspaso de cremas y champúes.

- ¿Pensás casarte o no te interesa el tema del vestido de novia y el Registro Civil?
Creo en el matrimonio porque tengo el ejemplo de mis papás. Pero si viene, viene. En este momento ni siquiera pienso en eso.

- ¿Qué edad tenés?
25. Soy una nena todavía.

Revista Pronto (13/02/2003)