Entrevistas


Otra mala no te hago - Clarín (22/02/2003)


Fue la peor inescrupulosa en dos telenovelas seguidas. Ahora sufre por amor en Soy gitano. Un paseo por la vida de una futura diva simpática.

Romina Gaetani es de esas actrices que llegan y se nota. Porque detrás de ella llega el equipo embellecedor de maquilladora y peinadora: un tándem irresistible y fundamental en la vida de una mujer famosa. Pero también se nota cuando llega porque, aún sin rubor ni brushing, es una chica con presencia.

Tiene 25 años, un par de ojos felinos y un novio director de televisión. En 1997 debutó como actriz. Seis años y doscientas extensiones más tarde, todo lo que aprendió lo pone en Soy gitano (Canal 13, a las 21). Allí interpreta a Isabel, la cocinera que muere de amor por Amador, el personaje de Osvaldo Laport. Por ahora, no es correspondida. Su rival es Mora, la gitana sexy que hace Julieta Díaz.

¿Te sentís cómoda en el rol de la contrafigura femenina?
Yo creo que en esta novela todos somos protagonistas y que cada uno está exactamente en el lugar que le corresponde para contar la historia.

Pero Isa es la perdedora, al menos por ahora.
Sí. Lamentablemente el personaje de Osvaldo está perdidamente enamorado del de Julieta. Pero no es "la mala". Yo venía haciendo ese tipo de personajes, era la persona más conflictiva de la novela (Yago, Mil millones) y por suerte en esta historia nadie es ni tan malo ni tan bueno. Cuando Adrián Suar me llamó para Soy gitano le dije: "Otra mala no te hago".

Es curioso, porque empezaste haciendo de muy buena en Chiquititas. Después te encasillaron en un personaje opuesto.
Es difícil a veces cambiarles la idea a los productores. Apenas uno tiene la posibilidad de mostrar algo diferente la tiene que aprovechar para que no te encasillen.

¿Hubieras rechazado el papel si te ofrecían hacer de mala nuevamente?
Sí. Nadie es tan malo ni tan bueno en la vida. Sí es cierto que todos tenemos épocas donde no nos comportamos de la mejor manera. Y la vida te da revancha para ir creciendo y no cometer los mismos errores. ¿Quién no discutió con alguien? ¿Quién no mintió alguna vez?

¿Cómo armaste este personaje? El otro día bailaste muy bien.
Tomé clases de flamenco con dos profesoras. Una me preparó en la parte técnica y otra en la parte coreográfica. Después ví todas las películas sobre gitanos habidas y por haber. Los gitanos de España no son los mismos que en Rumania,traté de ver esas diferencias. Mi personaje tiene el don de la adivinación. Entonces leí sobre ese tema... Es alucinante todo lo que aprendí.

¿Cuál fue tu primer trabajo como actriz?
Hice un musical con Pepe Cibrián, David el Rey. Después, un bolo en Verdad Consecuencia. Una cosa de nada, un día de grabación. Hice otro bolo en Verano del 98 y dos años después me eligieron como protagonista de Chiquititas. Ahora veo ese trabajo y no puedo creerlo. "¿Por qué me dejaron actuar así?", me pregunto.

¿Sufriste mucho la "etapa casting"?
Sí. Iba con el bolso lleno de cambios de ropa... Me acuerdo que me ilusionaba cuando me decían que sí y después cambiaban de opinión y me decían que no... Pero insistí porque sabía que era esto lo que quería. Cuando terminé el colegio me puse a estudiar teatro, canto y baile.

¿Cómo te llevás con tu imagen? ¿Es verdad que una vez te sugirieron operarte la nariz?
Sí, le dijeron a mi representante, en un casting, que estaría bueno que me hiciera un retoque. ¡Gracias a Dios que no me lo hice! Si no, no tendría una cara personal como la que tengo. Yo hoy me siento muy bien con mi cuerpo. Obviamente me cuido y quiero estar en forma. Este es un trabajo donde tu instrumento es el cuerpo y tiene que estar afinado. La cosa va más allá de lo estético. Cuando estudiaba con Alejandra Boero me recomendaron eso: comer sano, no fumar... Si no, cantás dos estrofas y te tenés que ir.

¿Sos la primera en la familia que se dedica a la actuación?
Sí, mi papá es productor de seguros, mi mamá, ama de casa y mi hermano es arquitecto. Somos de San Martín. Ellos no tienen nada que ver con el medio pero en una época hicieron audiciones de radio.

¿Y vos cuándo te enteraste de que ésta era tu vocación?
En el secundario, una vez que fui al teatro y me emocioné mucho. Por suerte mis padres me dejaron hacer lo que quería. Me aconsejaron terminar el secundario primero, eso sí. Y lo agradezco. Me ayudó a madurar. Esta es una profesión en la que si no estás bien parado te tiran fácil.

¿Por qué lo decís?
Porque se trabaja con las emociones. Es fuerte que te digan: "No, porque sos gorda". O "No, porque no". Hay que estar muy seguro de lo que querés para levantarte al día siguiente y seguir intentándolo. Hay productores que se te ríen en la cara y te dicen: "No servís". Sin sutilezas. No cualquiera se lo banca.

Romina Gaetani, diva simpática, parece que sí.

Clarin (22/02/2003)


www.000webhost.com