Entrevistas


Es mentira que me separé de mi novio - Revista Pronto (05/2003)


Romina Gaetani sigue en pareja con Diego Suárez.
La ascendente Isa de Soy Gitano aclara los tantos. Se dijo que estaba peleada con su pareja, pero Romina afirma que todo es mentira, y se pregunta: "No sé por qué pusieron una cosa así. Desde que soy actriz, estoy alerta a que te inventen algo, y acá está".

Rostro angelical y cuerpo exuberante. Tal vez sea esa mezcla explosiva la que provoca que Romina Gaetani genere todo tipo de pasiones, dentro y fuera de la pantalla. En la ficción de Soy Gitano, la morocha de tez blanca es capaz de pasar en un abrir y cerrar de ojos de la chica aniñada a amante fogosa. En la calle, las mujeres la aman y los hombres, también. Pero Romina anda por la vida con mucha cautela. Sin signos de divism, asegura que invierte su tiempo en clases de flamenco y canto, y en estar en su casa junto con su novio, Diego Suárez, a quién conoció cuando grabó un capítulo de Tiempo Final.

- Un diario muy conocido aseguró que te habías separado. ¿Es verdad?
Leí lo que salió en Clarín, en la sección Telones y pantallas, donde publicaron una foto donde estoy al lado de Osvaldo (Laport, su compañero en Soy Gitano), y dijeron que él y yo habíamos estado bailando toda la noche. La verdad es que no sé por qué pusieron una cosa así cuando nada de eso pasó. Nunca bailé con Laport ni tampoco me separé de mi novio.

- ¿No tenés idea de dónde pudo salir un rumor semejante?
¿Lo de la separación? Con lo único que se me ocurre relacionarlo es con un video que mostraron en un programa de chimentos y en el que como aparezco al lado de un tipo que no es mi novio, alguien comentó que se trataba de mi nueva pareja. Dos semanas más tarde, Clarín salió diciendo que me había separado.

- ¿Dónde fueron tomadas las imágenes?¿Te filmaron a escondidas?
Nunca vi el famoso video, pero creo que me filmaron en la calle, caminando. El que me informó de todo fue mi novio, porque el primer comentario se lo hicieron a él.

- ¿Se puede saber con quién caminabas ese día?
Por el dato que me dieron, que era una persona pelada, supongo que se trataba de mi entrenador de actividad física. Al menos, es la única persona conocida que recuerdo con esa descripción.

- Dicho de otro modo es tu personal trainer.
No. Es uno de los tantos profesores que hay en el gimnasio al que voy siempre que puedo No me entrena a mí especialmente.

- ¿Te trajo problemas esta confusión?
Para nada. En este ambiente, uno se acostumbra a que estas cosas pasen. Desde que soy actriz, estoy alerta a que me inventen algo, y acá está. Soy consciente de que hay prensa buena como mala. Y las dos necesitan vivir de las noticias. Lo que me jode, en todo caso, es estar en boca de todos por un problema que debiera ser mío, absolutamente personal. Es lindo que hablen de uno por el laburo, no porque estoy de novia o ya no lo estoy más.

- ¿Tu novio lo tomó con calma?
Nos reímos mucho, qué otra cosa podíamos hacer.- Tendremos que aprender a cuidarnos más, a saber con quién hablar y qué decimos.

- El problema es cuando un rumor así llega en un momento de mayor susceptibilidad, como puede ser una crisis.
Tal cual. Ojo, más allá de que diga que me reí cuando me enteré, que hablen boludeces de uno siempre es algo serio, no me causa ninguna gracia. Pero tampoco le quiero dar a este tema más relevancia de la que tiene. Digamos que fue mi debut en relación con los chimentos, y espero que no me pase muy seguido. Lo peor es que la separación no fue lo único que me inventaron. Algunos medios también anduvieron diciendo que me llevaba muy mal con mis compañeros de trabajo. Nada más alejado de la realidad.

- ¿Te llevás bien con todos los actores de la tira?
Obvio. Nunca tuve un roce con nadie.

- Y con tu novio, las cosas están bien.
Está todo bien.

- ¿Siguen conviviendo?
Si, pero ya está. Prefiero no hablar más de mi relación y, en su lugar, guardármela para mí. Hablar de él siempre trajo problemas, porque me estoy acordando de otra cosa que se dijo, y fue que salía con un notero de Mauro Viale.

- Eso fue una confusión porque los dos se llaman igual: Diego Suárez.
Sí, pero son dos personas distintas. No conozco al notero, pero también me causó gracia cuando me contaron eso.

- ¿Todo te lo cuentan?¿Nunca mirás televisión?
Miro muy poco, y menos que menos los programas de chimentos. Generalmente, miro tele de noche.

- ¿Ves Soy Gitano?
Sí, claro.

- ¿Cómo espectadora o para ver cómo te salió tal o cual escena?
Y bueno, el ojo crítico siempre está, pero a veces, cuando logro relajarme un poco y engancharme como espectador, me encuentro con un producto muy, muy bueno.

- ¿También te enganchás con otras novelas, como Resistiré?
Apenas puedo ver la mía como para engancharme con alguna otra. De Resistiré, vi un poco y la verdad es que también me pareció un producto bien hecho y realizado, pero no lo sigo, obviamente.

- Como punto en común, las dos tiras apuestan fuertemente al erotismo.
¿Te parece? No creo que Soy Gitano se sostenga con eso. Es una novela que tiene buen libro, dirección y muy buenas actuaciones.

- Más escenas de alto voltaje.
(Sonríe). Puede ser, pero lo que digo es que la tira no se sustenta sólo en eso.

- ¿Hiciste amistad con alguien en particular del elenco?
Tengo buena onda con todos, y cuando puedo me siento a almorzar con alguien. Intercambiar cosas personales y laborales me aporta muchísimo y me ayuda a crecer.

- Fuera del horario de trabajo, ¿compartirías algunas salidas con colegas?
Si se da el caso de que pego muchísima onda con alguien, al punto de hacerme amiga, puede ser. Pero, en general, los tiempos que corren no nos permiten a los actores tener una relación más allá de lo laboral. Disfruto mucho de lo que hago y de la gente con la que trabajo, pero también me parece muy importante el momento en que logro cortar con el laburo y me reúno con mi afectos. Mi familia, mis amigos, mi novio.

- ¿Qué cosas te gusta hacer en esos momentos de ocio?
Relajarme, salir a comer, ir al cine, leer un libro, o simplemente estar en mi casa haciendo nada.

- ¿Te reconciliaste con las tareas domésticas? Una vez reconociste que sos muy exigente con eso, y después no te bancás las presiones.
(Larga una carcajada) Es cierto. Quiero hacer todo y bien, pero no siempre doy abasto. De a poco, estoy aprendiendo a derivar y a confiar en el otro.

- Cuidado con los asuntos domésticos: pequeñas discusiones pueden terminar en grandes crisis.
Lo sé. Sería lamentable que algún día me terminara peleando en serio con mi novio por culpa de eso (risas).

Revista Pronto (05/2003)