Entrevistas


La pasión y el humor seducen más que un cuerpo perfecto - Revista Gente (08/07/2003)


Fuerte y segura de sí misma, pone su corazón en todo lo que hace. Tiene un cuerpo de curvas marcadas y escote peligroso, muy lejos de las superflacas; y una belleza salvaje, también a años luz de las diosas de rasgos perfectos. Pero todos mueren por esta chica que es puro magnetismo. Empezó como una más en Soy Gitano y hoy es la que calienta el rating junto a Osvaldo Laport. Confiesa que la fama la tiene sin cuidado y que quiere llegar a los 60 trabajando de actriz y rodeada de un marido, hijos y nietos. Radiografía de una seductora que rompe cualquier estereotipo.

Parece que cuando llegó al elenco de Verano del 98, en el año que daba nombre a la serie, era una chica rubiecita un poco tímida, concentrada, suave y que quería llegar lejos. Todo sigue tal cual, solo perdimos a la rubiecita timidona. Romina Gaetani tiene una presencia que invade los espacios, la atención de los otros, los que están cerca y los que están lejos. Porta melenaza impactante color borgoña y un cuerpo trabajado músculo por músculo desde aquel inicio. Pasó por Chiquititas, Yago, Mil Millones, hizo dos capítulos de Tiempo Final y ahora es Isabel, un pilar fundamental en la serie de más rating de la Argentina, Soy Gitano. A los 26 años, ya tiene mucho sueño cumplido y se transformó en una de esas mujeres que marcan estilo, por lo que muestran y por lo que son.

- Qué largo camino en tan poco tiempo de Verano del 98 a superstar.
Superstar es un rótulo que prefiero no aceptar. Estoy armando de a poco una historia profesional y todo se va dando en el momento adecuado. No solo en lo profesional, sino también en lo emocional. Muchas veces suceden cosas en lo profesional que no se saben abordar porque emocionalmente no se está bien parado en la vida. A mí se me dieron las dos cosas juntas y hoy no me sorprendo por lo que vivo. No tambaleo, sigo siendo la misma Romina de siempre. Con los pies en la tierra y consciente de que éste es un trabajo. Lo amo y trato de ser todo lo profesional posible.

- ¿Cómo es eso del crecimiento emocional?
Esta profesión expone mucho. Hay que aprender a nadar en territorios difíciles. Como en todos los trabajos, es bueno aprender a cuidarse, respetarse a uno mismo y a los demás. Poner límites, aprender a decir NO y a decir SI n el momento oportuno. Para poder entregarse hay que tener mucho equilibrio y armonía, tener fortaleza y voluntad, poner ganas y confianza, creer en uno mismo y en lo que hace.


- ¿A qué le dice NO?
A la falta de respeto. Hay gente que te pone en situaciones complicadas y hay que dejar en claro qué cosas se pueden y se deben decir y cuáles proteger.

- ¿Y el físico cómo juega en esta carrera?
Es muy importante. Hay que estar estéticamente bien, porque el trabajo lo requiere. La pantalla exige mucho. Yo aprendí de mi maestra, Alejandra Boero, que mi cuerpo es mi instrumento. Pero no vivo obsesionada por el físico. Sé que tengo que estar entrenada, bien alimentada, descansar mucho, no fumar, estar lista para todo, incluso para una comedia musical.

- ¿Está contenta con su físico?
Si. Como todas, en cuando me miro en el espejo siempre me parece que podría estar mejor. Pero en el gimnasio todo se mejora. Cuando hay una buena actuación, el cuerpo pasa a segundo plano. Además, no me quedé con las cualidades naturales: estudié teatro, canto, baile y me preparo como ser humano. Estoy segura y confiada, todo esto hace que pueda pararme con actitud frente a mi profesión.

- No tiene las cualidades físicas de muchas actrices pero transmite eso que no tiene.
Desde muy adentro hay algo que me dice: “Acción”, me olvido de todo y encaro los personajes. Dejo a Romina por lo que tengo que decir, y cuando lo hago, uso todas las letras. Soy hiperexpresiva, me encanta que todo lo que me pasa internamente se vea a través de mis ojos, de mi cara, de mi cuerpo. Es muy valioso tener una cara y un cuerpo que hablen por sí solos. La velocidad de la tele te hace tirar texto todo el tiempo y hay que aprender a sentir.

- ¿Y esto llevado a la vida privada?
Es exactamente lo mismo. Termino de trabajar, dejo mi personaje colgado en el perchero de Pol-ka, me voy y vuelvo a ser la Romina de siempre con toda la fuerza que ella tiene. Me encanta estar en mi casa en pijamas, ver tele, estar con mis amigos y mis seres queridos, que es lo que más me fortalece espiritualmente. Y hay algo fundamental: no me todo en serio en nada, salvo en mis sentimientos.

- ¿Así que se ríe de sí misma?
Todo lo que puedo. Acepto mis defectos con humor.

- ¿Cuál es el defecto que más gracia le causa?
Mi dificultad para demostrar sentimientos. Me cuesta mirar a los ojos y decir “Te quiero”. Me da vergüenza y eso me causa gracia.

- Está de novia con el director de televisión Diego Suárez...
Sí, pero no voy a hablar de eso. Es una exposición que no me banco. Hablo de mí y de mi trabajo, nada más.

- Usted parece más de lo que se ve. ¿Qué hay detrás?
Un ser humano transparente y alegre con espíritu positivo. Cuido a los que quiero y me cuido. Soy muy apasionada en los afectos y en el trabajo. Me gusta jugarme a pleno por lo que me gusta. Pongo primero y me mando.

- Las apasionadas también sufren...
Sí, porque además de apasionada, soy impulsiva. Me pegué muchos palos. A veces me abro ciento por ciento y no mido lo que hay en frente.

- Pero darse un golpe, aunque duela, significa que vivió.
Sí, bienvenido el error y la equivocación si a partir de eso se aprende.

- Finalmente la vida está para vivirla.
Si no estuviéramos aquí también para caernos, sería muy aburrido. No es que haya que aprender solo del sufrimiento, pero la vida está para gastarla.

- Estas ganas de vivir parecen más fuertes que un buen cuerpo.
El deseo que uno pone en vivir es infinitamente más valioso e importante que lo demás. El cuerpo y la cara duran un par de años. Lo que queda es la fuerza, la marca que dejamos en los demás.

- ¿Y por qué entonces se vive obsesionado por el cuerpo?
Quizá por presión. Insisto: hay que cuidarlo sin obsesión. Pero descubrí que puede seducir mucho más que un buen cuerpo, una mujer con humor, lucidez y pasión.

- Cuando mira otras mujeres, ¿encuentra la diferencia entre las que tienen solo un buen envase y las que van acompañadas de algo más?
Inmediatamente salta el ángel, el talento y la fuerza. Soy muy intuitiva. Trato de no llevarme por primera impresión, porque para mí no es lo que cuenta. Intento comprender a la persona que tengo enfrente y no pongo rótulos prejuiciosos, pero me doy cuenta cuando alguien da más de lo que parece ser.

- ¿Si tuviera que contarle cómo es alguien que no la conoce, cómo lo haría? Tiene muy poco tiempo, haga síntesis.
Guauu.

- Bueno, no tanto.
Soy muchas cosas. Tengo virtudes y defectos, ganas de crecer, conocer y disfrutar de la vida, saber de qué se trata, ya que no es solo trabajar y hacer fotos para Gente. Quiero ir bien allá. Ser un instrumento para transmitir cosas buenas y ayudar al prójimo. Soy perseverante, paciente, positiva, respetuosa y sé escuchar.

- Cuando se escucha a sí misma, ¿Qué pasa?
Escucho miedos y afirmaciones que me hacen salir a la calle y vivir la vida. Cuando escucho los miedos, los mimo, los entiendo y trato de aquietarlos.

- ¿Miedo a qué?
Al fracaso a todo nivel, profesional y personal. No saber disfrutar me da miedo.

- La vejez y la pobreza son un clásico de los miedos.
Yo no les temo a ninguno de los dos. Antes tengo que aprender a quitarme el miedo a disfrutar.

- Una apasionada siempre lo aprende.
Lo que pasa es que la vorágine de estos días lo impide. Cuando me doy cuenta, pongo freno y agradezco estar sana, estar acá, tener a mi mamá y a mi papá.

- ¿Sabe que usted provoca muchas cosas no solo por su físico sino también por lo que transmite?
No soy consciente de eso y trato de no hacerlo.

- ¿No estábamos en que es muy apasionada?
Sí, y serlo no me da nada de miedo, pero cuando me mando no veo lo que ocurre a mi alrededor.

- ¿Y lo que provoca en los hombres?
No

- Bueno, tampoco me haga bromas.
(Se ríe). Le doy el interés que tiene que tener y nada más. Para mí es muy importante saber que hay un millón que me idolatra, un millón que no y los demás son in diferentes y estoy preparada para las tres cosas. No pretendo ser perfecta para gustarles a todos. En esta carrera hay éxitos y fracasos. Hay que prepararse para eso. Está bien que me digan cosas y que no me las digan. No estoy pendiente, tengo que hacer un buen trabajo para que los demás se emocionen y a otra cosa mariposa. No quiero ser un producto y no voy a transar. Seré un producto para algunos, pero para mí no. Yo prefiero a Romina en zapatillas y hasta hace muy poco en colectivo. Está todo bien.

- ¿Ahora se tomaría un colectivo?
No me pone en conflicto. Mañana mismo puedo quedarme sin trabajo, sin poder mantener el auto que acabo de comprarme y tomaré colectivos otra vez.

- Es un todo terreno.
Me preparo porque si viene una caída no quiero que me duela nada. Este trabajo es muy efímero. Hoy puedo ser la tapa de una revista y mañana no les intereso más porque no vendo. Hoy me pongo feliz y no quiero que mañana me duela porque mi objetivo es ser buena actriz, y eso no se modifica con una tapa.

- ¿Y en lo personal cómo quiere estar a los 60?
Con una familia formada, rodeada por mi marido, mis hijos y nietos. Todo muy tradicional para ser una mujer apasionada, ¿no?

Revista Gente (08/07/2003)