Entrevistas


Gitana me vuelves loco - Revista Hombre (09/2003)


Desplegó toda su sensualidad y se convirtió en la estrella de Soy Gitano, la tira más vista de Canal 13. La popu la ama y suspira, y ella no se hace desear.

-Sos una chica de barrio?
-Totalmente.

-¿Dónde naciste?
-De chica viví en Capital, pero después me mudé a San Andrés, en el partido de San Martín.

- ¿A qué colegio ibas?
-En la primaria fui a la 34, y en el secundario fui a un colegio privado, el Santa Ana.

-Contáme cómo es tu familia.
-Somos poquitos: mi mamá, mi papá, que es productor de seguros, y mi hermano que es arquitecto.

-Me imaginaba que eran muchos más. “Los Gaetani” me sonaba a familia numerosa, tipo los Benvenuto, almorzando pastas todos juntos el domingo.
-En lo de las pastas acertaste. Los ravioles eran mucho más frecuentes que el asado.

-¿Y tu viejo es el típico padre tano y guardabosques?
-No, para nada, mucho más cuida es mi hermano.

-¿A qué edad empezaste a salir con chicos?
-Mi primer novio lo tuve a los 15.

-¿Y tu primera vez?
-A los 16.

-¿Cómo fue?
-Estuvo bueno (risas).

-Dame más datos.
-No te pienso contar mucho más. Sólo diré que estuvo bueno. Obvio.

-¿Obvio por qué? No siempre...
-No, no siempre. Pero esa vez estuvo bueno. Y todas las que vinieron (risas).

-¿Cuánto duraste con ese chico?
-Fuimos novios dos años más.

-¿Y cuántos más le siguieron?
-A ver, dejáme contar (Romina enumera en voz alta). Cuatro.

-¿Nada más? ¿Y touch and go?
-¿Qué es eso?

-Romances breves.
-Entre relaciones largas salí con dos chicos más.

-Seis en total, entonces.
-Ay sí, qué poco, parezco una santita, qué poca onda.

-De noviazgos largos entonces.
-Sí, largos, y nunca estoy sola.

-¿Sos de tener muchos amigos?
-No, más bien de pocos y buenos.

-Me imagino que sos bastante poco salidora. Más bien de cerrarte en el abrigo de tu círculo íntimo.
-Totalmente. Cero salidora. Me gusta más quedarme en casa, comer algo rico y ver una peli.

-¿Qué te llevás a la boca?
-Te dije, muero por las pastas, los ravioles. También una buena milanesa. Y un buen vino.

-¿Tinto?
-Si, tinto a full.

-Sos de gustos sencillos entonces. ¿Te desarma más un ramo de flores que un anillo de diamantes?
-Soy simple, pero si vienen con un anillo de diamantes no le vamos a decir que no.

-¿Qué cosas te gustan que te regalen? ¿Qué regalos de novios recordás que te hayan motivado?
-Me gusta la ropa interior.

-¿Algodón o encaje?
-Las dos. Me gustan por igual y según el momento. De algodón puede seducir tanto o más.

-Coincido.
-Absolutamente. Claro que hay ciertos clichés que siempre funcionan. Si hay portaligas, se sabe que va a haber fiesta.

-Pero a veces la fiesta es mayor cuando no hay nada planificado.
-(Pausa). Mirá, te voy a confesar que yo para eso soy bastante impulsiva, pero depende mucho de la situación.

-¿Y qué situaciones te ponen hot?
- ¿Todas las preguntas van a ser sobre esto?

- Puedo seguir así hasta mañana. Es más, hasta preguntarte si tragás o escupís no paro.
-Ni loca te voy a contestar eso.

-Bueno, vayamos a lo simple. ¿Cómo te gustan los hombres?
-Me gusta que sean transparentes y simples como yo. A los que vienen en pose de facheritos los detesto. Los que te hacen el galán para encararte son de cuarta.

-¿Y en lo físico?
-Me fijo en la mirada.

-¿Puede ser que ninguna se atreva a decir algo que vaya del cuello para abajo? La cola por ejemplo.
-Pero es la verdad. Las mujeres miramos más al rostro.

-Pero en la intimidad, seguro que miran, analizan y comparan. Decíme, ¿qué te motiva más, los boxer o los slip?
-Los dos. No hago distinciones.

-O nada.
-Los tres entonces.

-Claro, lo fundamental es lo que va adentro. ¿El tamaño importa?
-No tanto.

-Más vale maña...
-Sí, el juego previo para mi es fundamental.

-Y el juego, ¿empieza en la habitación o antes?
-Eso es demasiado personal.

-¿Te da vergüenza?
-Un poco, ya me estoy poniendo colorada. Nunca antes conté tanto en una entrevista.

-Nosotros somos así.
-De todos modos no soy una chica pudorosa, que no parezca.

-Las fotos te avalan.
-Gracias.

-¿En que sos buena?
-Actuando.

-No me refería a eso, a menos que actués en la vida real.
-Para nada. Jamás actuaría con alguien a quien quiero porque no me gustaría que me lo hagan a mí.

-¿Y en qué sos pésima?
-No sé. Dejáme pensar... Ay, me parece que últimamente ando con el ego demasiado alto (risas). Ya sé. En todo lo relacionado con el auto. Hace una semana pinché en la calle, me quise poner a cambiar la goma pero hice un desastre. Por suerte aparecieron varios para ayudarme.

-Ahora sí, fin. ¿Tragás o escupís?
-¡Olvidate!

Revista Hombre (09/2003)