Entrevistas


Pisa Fuerte - Revista Cosmopolitan (09/2003)


Pasado el mediodía llega Romina Gaetani a hacer sus fotos. "Las chicas Cosmo somos las que hacemos lo que queremos y amamos lo que hacemos. Amo mi vida, y a todas las lectoras les deseo esa clase de triunfo", dice mientras se va despojando de una infartante minifalda de corderoy turquesa y una boina que hace juego. Apasionada por la actuación, en un tiempo Romina caminaba desde las ocho de la mañana buscando trabajo y nunca se dio por vencida cuando la rechazaban. Ni siquiear cuando un productor opinó que era "gordita y narigona" y le cerró la puerta. ¿Cuándo se dio cuenta de que ya era famosa? "El éxito me sorprendió de la noche a la mañana. No me miraba nadie y de repente me exigen y demandan cosas como si yo fuera toda una celebridad. Y en verdad recién empiezo". Romina tiene un cuerpo exuberante, es dueña de una inquietante mirada, habla pausado y se mueve con un ejército de personas que le sacan el jugo a su belleza natural para convertirla en una muñeca sexy. Confiesa que a veces el estrés no la deja dormir y cuando tiene tiempo se tira en un silllón a no hacer nada. Fanática de la meditación, lee cuanto libro sobre el tema llega a sus manos.

Revista Cosmopolitan. (09/2003)