Entrevistas


Del sol naciente - Diario Clarín (04/06/2004)



TEATRO: JORGE SUAREZ Y ROMINA GAETANI ESTRENARON "SEDA"
Del sol naciente

Protagonizan la versión teatral de una novela de Alessandro Baricco, una historia de seducción con clima oriental.

Hace tres años, Juan Darthés tuvo la feliz idea de regalarle a su entonces compañero de la tira Ilusiones una novela del italiano Alessandro Baricco. Jorge Suárez (41) quedó deslumbrado con Seda (del mismo autor de Novecento, que Suárez llevaría a escena poco tiempo después y que aún permanece en cartel). "Quedé tan conmovido cuando terminé de leerla...", reconoció el actor. Su mujer, Laura Singh —responsable del diseño de vestuario de la puesta—, fue quien lo incentivó para que apostaran a llevar al teatro esa historia, que se desarrolla en la segunda mitad del siglo XIX. Francisco Javier trabajó en la transposición del texto a la escena y asumió la dirección. "El trámite para tener los derechos de la obra duró nueve meses. Fue un parto. Es una novela muy exitosa a nivel mundial y pagamos una fortuna por los derechos de autor. Nos jugamos", confesó Jorge.

Seda transcurre en Francia y en Japón, porque el personaje central, Hervé Joncour, es un joven viajero francés que emprende sucesivos y riesgosos viajes a Japón, para comprar huevos de gusano de seda. Romina Gaetani (27) se pone en la piel de Hélène, la esposa de Hervé, y también de una mujer del Oriente, que fascina a Hervé y por quien el hombre vuelve insistentemente a Japón. "Fue difícil elegir a la actriz, porque tenía que tener una mezcla de ángel, belleza y sensualidad. Pensamos en Romina y por suerte dijo que sí. Estamos todos enamorados de Romina", declaró. Los protagonistas de Seda, además de hacer teatro, tienen proyectos en la TV. El se incorporó al elenco de El Deseo (Telefé) y ella, al de Los secretos de papá, desde agosto por Canal 13.

Desde la confitería sobre la ribera del Río de la Plata, en Martínez —de donde los dos son vecinos—, en una tarde gris y apacible, el horizonte se desdibuja, confundiéndose con el agua. Y los actores comparan la neblina con la seda, tan tenues y delicadas una como la otra.

Para Romina, ésta es su tercera experiencia sobre las tablas. La chica de San Martín, que se mudó a Martínez con su familia huyendo de la inseguridad, debutó en teatro en una comedia de Pepe Cibrián Campoy (David, el rey) y participó de la versión teatral de Chiquititas.

Romina, ¿qué te pasó cuando leíste la obra por primera vez?
Gaetani: Sinceramente, cuando terminé de leerla dije: "No la entendí...". Entonces la volví a leer, tomándome más tiempo y compartiendo la lectura con mis papás, a quienes les fascinó. Y finalmente, terminé de leerla llorando, me conmovió.

¿Consideran que Seda, la novela, es portadora de teatralidad?
Suárez: Cuando leés un buen libro, siempre lo primero que te aparece es la película. Baricco maneja mucho el tema de las imágenes, no pierde el tiempo con palabras. Seda tiene un gran tempo musical.

Pero Suárez sabía que era riesgoso abordar ese texto desde la escena. "Me preguntaba si se iba a entender. Y Francisco (Javier) me decía: Qué importa si se entiende o no se entiende. Lo importante es lo que le pase al espectador emocionalmente".

¿Qué sabían de la cultura oriental antes de Seda?
Gaetani: Yo suelo meditar y leer. La meditación me lleva escuchar a ese ser interior que está y al que nunca le damos bolilla, porque vivimos a mil.
Suárez: No sé si viviría feliz en el Japón, pero algunas cosas que me llegan de Oriente las elijo para mi vida. Me quedo con lo mejor del Oriente, que tiene que ver con mirarnos hacia adentro y no quedarnos sólo con el afuera.

Seda sirve, según sus protagonistas, para entender algunas cosas. "El erotismo hace bien y hace que los otros puedan entregarse con lo mejor que tienen", señaló él. "Baricco nos ayuda a aceptar que los deseos son irrefrenables", agregó. "Hélène pone toda su pasión en ser una gran compañera del hombre que ama. La hace feliz verlo bien a él", dijo ella. "El público se va a ir con la sensación de que lo imposible no lo es tanto", expresó Suárez.

¿Vivieron pasiones irrefrenables?
Suárez: Vivo así todo el tiempo, siguiendo deseos. ¿Ves que hago cosas de loco, como comprar los derechos de Seda?
Gaetani: Yo también, si quiero algo, no dudo en ir detrás de eso.

Esta es una obra que no apunta a un público masivo.
Suárez: No estoy de acuerdo. Yo creo en esta obra. Apuesto a que la gente no siga viendo sólo cosas que generan distracción. Es verdad que es más difícil convocar con una pieza como ésta, pero apuesto a que la gente se acerque a verla, y a que no les angustie quedarse con alguna duda o inquietud después de verla. Sólo tienen que abrir su corazón.

Diario Clarín (04/06/2004)