Entrevistas


El Buen rating no hace al buen artista - Revista Gente (10/08/2004)


Revelación televisiva 2003 e impactante mujer, supo convertirse en la intérprete juven más completa de la nueva generación. Versátil, distinta, inconfundible, una combinación justa entre talento y belleza. Ahora acompaña a Dady Brieva en Los Secretos de Papá.

Al límite "Mi clave es dar todo, siempre meterme en el personaje ciento por ciento, y después, en casa, dejarlo descansar, prescindir de él", menciona Romina los extremos que suele cultivar en el trabajo y en la vida diaria.

Canta. Ahora canta. Aunque en realidad comenzó a despabilar los sentidos del público justamente a través de su melódica voz, cuando en 1997 Pepe Cibriá Campoy la transformó en la dulce Betsabé del musical David, el rey. Romina Gaetani tomó el camino largo, ese que promueve el contenido y luego, recién luego, apunta hacia las formas. "Nací el 15 de abril de 1977, 27 años atrás, calzo 38 y olvidate que vaya a decirte otros números irrelevantes del tipo: mi estatura, mis medidas o mi peso. Lo esencial es invisible a los ojos", toma prestada una frase de El Principito para restarle relevancia a su figura que, vistiendo diversos roles, saltó de allí a Verano del 98, a Chiquititas, a Yago, a Mil Millones, a Soy Gitano, a la obra de teatro Seda y ahora a la tira Los Secretos de Papá de Canal 13, donde su dueña debuta en comedia, y vuelve... a cantar. "En la actuación, como en la vida, hay que saber arriesgar y elegir rumbos a cada paso. Generar, crear, ensayar opciones. El buen rating no hace un buen artista", opina la porteña de mirada penetrante color verde musgo y de boca opulenta color rosa intenso, que sonríe escuchando preguntas sobre su privacidad y no las contesta, pero que sí se anima a tejer ciertas opciones que pretende adoptar en un porvenir cercano y no tan cercano. "Hoy y siempre seguiré intentando aprender y seguiré probando opciones profesionales desconocidas. Así concibo a mi vocación. De corazón, espero poder cumplir semejante reto y mantenerme inquieta en la búsqueda. ¿Te acordás lo que te comenté en el número 2000 de GENTE?

- Claro. Recuérdeselo a los lectores.
Que mi carrera perdure más que mi cuerpo y mi cara depende de mí.

- ¿Entonces, qué trama puntualmente?
Lo hablamos en el próximo aniversario.

Revista Gente (10/08/2004)