Entrevistas


Mis amigos me dicen cacho - Revista Pronto (07/2004)


Aún recorre las calles de San Andrés, el barrio de San Martín donde se crió, con camiseta de algodón, jeans a la cadera y botas texanas. Y sus amigos varones la tratan como a uno más de la barra.

Está totalmente decidida a cambiar de piel. Cuando comience agosto se la verá encarnando a Eugenia, un ama de casa, en Los secretos de papá, la nueva apuesta de Pol-ka, e irá modificando la imagen que mantenía en la ficción de Soy Gitano, aquella bomba gitana que enloqueció a Osvaldo Laport y le valió la nominación como Mejor actriz de novela para el Martín Fierro. No pudo ser, porque perdió con Carolina Fal. Pero con un currículum que engorda desde hace 10 años, donde cuentan participaciones en éxitos como Verdad/Consecuencia, ciclos como Tiempo Final y tiras infantiles como Chiquititas, nada alteró su espíritu desde aquella noche de gala.

Por estos días, su agenda incluye largas sesiones de spa por semana para mantener el cutis impecable, entrenamiento físico, dietas y visitas a un ejército de asesores que le dicen cómo transformarse en una mujer con onda más urbana. Ya no es aquella Romina de San Andrés, amiga de la familia Felipe de la calle Santa Rosalía, aunque ella insista en recalcarlo. Si bien hoy transita las veredas de su antiguo barrio del partido de San Martín en camiseta de algodón, jeans a la cadera y zapatillas o botas texanas, a cara lavada, a los 27 años tiene los breaks de una verdadera estrella: alterna su estilo sólo para producciones de fotos con las revistas. Y por las noches, sale a escena en Seda, la obra de Alessandro Baricco, en el Teatro de la Comedia. Un cable a tierra, una forma más de resistirse a las luces y a ese destino que se encapricha en mostrarla como no quiere ser.

- ¿Por qué cambiar la imagen?
Estaba un poco cansada de esa bomba sexy que se me fue de las manos cuando hice Soy Gitano. En realidad, soy más relajada, muy payasa. Mis amigos y mis compañeros de trabajo no se acostumbran a verme todo el día producida. Imaginate que mis amigos me dicen Cacho, porque hablo como ellos. Soy un poco guarra. Es bravo que tu novio te llame Cacho. Pero soy consciente de que tengo que preparar mi nuevo papel, y para ello me puse en manos de profesionales. Todo para crear a Eugenia, la nueva mujer que voy a protagonizar en Los secretos de papá.

- El año pasado tuviste que aprender a bailar flamenco, ¿qué te exige la nueva tira con la que volverás al 13?
Es un poco más tranquila en cuanto a eso. Salvo el look de una mujer común, ama de casa, no tengo que cantar ni bailar. Pero para lograr el cambio me asesoré con Alberto Sanders, que me sugirió sacarme el castaño y llevar mi tono de pelo a los rojizos. Susana Noguera, del Spa Belgrano, atiende mi cutis y mis cuidados corporales. La doctora Diana Chubri me da pautas nutricionales, y Gus y Gas se encargan de mi vestuario. De vez en cuando me doy una vuelta por lo de Jorge Ibañez.

- No es lo que se dice un modisto de barrio precisamente.
No, pero me encantan sus diseños. Me tentó para el Martín Fierro.

- En Seda, la obra que hacés en teatro, tu rol te exige hacer de amante, más o menos parecido a lo que te va a tocar en la ficción.
Sí, en la tira estoy casada, pero va a aparecer en mi vida un personaje increíble, Dady y me va a mover los esquemas hasta llegar al límite.

- Una mujer infiel en la ficción. ¿Y en la realidad?
Nunca se puede decir nunca. Pero llegado el momento, si me mando una canita al aire se lo contaría a mi novio porque se me notaría. No sirvo para mentir.

-¿Y por qué no usás tus cualidades de actriz para mentirle a tu novio?
No podría mirar a los ojos a mi pareja.

- ¿Qué hacés con el poco tiempo libre que te queda hoy?
Practico spinning y voy a physical porque soy consciente de que en poco tiempo más no voy a poder hacer nada. Ya no tomo baños de sol, porque me estoy haciendo peelings para renovar la piel y mantenerla fresca.

- ¿No será mucho para los 27? ¿Estás a favor de las cirugías estéticas?
Si, totalmente a favor.

- ¿Entonces en cualquier momento vemos a la nueva Romina Gaetani?
Falta, falta un poco de tiempo.

- ¿Y en lo personal también ha habido cambios? Sabemos que no te gusta hablar de tu vida privada, pero algunos indiscretos que te rodean dicen que estás sola.
(Pausa). No hablo de eso, pero veo lejano el proyecto de convertirme en Susanita. Mi hombre tiene que ser honesto respetuoso y fiel, tres cosas que hoy por hoy cuesta encontrar.

Revista Pronto (07/2004)