Entrevistas


Las crisis y los golpes te enseñan mucho - Diario Perfil (27/12/2008)


Habla de las diferencias entre su trabajo en México y aquí y de lo placentero que es actuar junto a Benjamín Vicuña y Joaquín Furriel. Asegura que del tema Cabaret se ocupa su abogado y que está feliz con Don Juan y su bella dama. En la vida real, elige no hablar de su amor actual.

Por Maria Vanesa Alí

Sensual. La protagonista de Don Juan y su bella dama posando sobre uno de los decorados de los estudios de Telefe, en Martínez. Las grabaciones serán hasta marzo del año que viene.

Después de siete años sin trabajar en Telefe, la protagonista de Don Juan y su bella dama, Romina Gaetani, se embarcó en un proyecto en marzo de este año que luego se convirtió en la novela de más rating de la tarde, al punto que seguirá en pantalla hasta marzo de 2009. En la ficción que protagoniza junto a Joaquín Furriel, tiene en su franja horaria, un promedio mensual de 13,8 y le sigue dando tregua a quienes deseen aparecer en la pantalla chica. El único objetivo de la actriz, luego de un año agotador, es terminar con las grabaciones y dedicarse a descansar. Y confirma que su único proyecto para 2009, es ese.

—¿Cómo te sentiste haciendo este éxito, “Don Juan y su bella dama”, en ese horario?

Muy bien, el hecho de que te vaya bien con lo que estás haciendo te llena de orgullo, te llena de muchas satisfacciones. Lo importante es que estoy muy conforme con el grupo de trabajo, desde el elenco, los actores como la parte técnica, dirección. La verdad es que estoy muy contenta como está yendo la novela.

—¿Siguen las grabaciones en verano?

Seguimos todo el verano. Hasta marzo.

—¿Qué escenas son las que más te cuestan?

No, no hay algo que sienta que me cueste hacer. Eso es muy relativo. Me puede costar todo, como a veces me puede costar nada.

—En tu experiencia en México, donde fuiste a filmar la novela “Mientras haya vida”, ¿cómo fue?

¡Maravilloso! Y lo volvería a hacer. No sé si en una telenovela. Pero sí volvería a México a trabajar. Fue muy buena la experiencia. Aparte, también fue divertido porque en el elenco había argentinos. Las grabaciones fueron muy divertidas. Fue algo distinto.

—¿Y qué diferencias encontrás en los formatos entre la Argentina y México?

Sí, es distinto. Son distintas formas de trabajo. Allá, quizás tenés jornadas... primero, trabajás de lunes a sábados, y de repente tenés jornadas que pueden ir de las 14 a las 16 o 18 horas. Es bastante distinta la forma de trabajo. Allá, quizás al ser mucho más lento el estrés también se vive de otra manera, y acá, el grabar todo en diez horas, también tiene su estrés y desventajas, y se trabaja de lunes a viernes.

—¿Volverías a hacer una revista como “Revista Nacional”?

No hice revista, hice una comedia musical que contaba sobre la vida de los capocómicos y las vedettes. Su vida personal dentro de la revista. Así que ¡no hice revista!

—¿Te gustaría hacerla?

—No.

—En este momento crítico, no sólo del país sino del mundo, ¿dejarías la televisión para hacer temporada en Carlos Paz o Mar del Plata?

Me llamaron para hacer este verano teatro.

—¿Quiénes y dónde?

Acá, fueron muchas las obras que llegaron. La verdad es que cuando uno hace tiras, es un poco imposible, hay gente que lo hace, pero yo no soy de hacer las dos cosas al mismo tiempo. Hoy, elijo terminar la novela.

—Vos cantás, ¿seguís con la idea de grabar un CD?

Canto... mis comienzos fueron en comedia musical junto a Pepe Cibrián. Si viene, en algún momento, la propuesta de hacer un disco... dejo que eso fluya también. No es algo que esté persiguiendo. Yo estudié piano, me puse a estudiar guitarra, música, he escrito algunas canciones. Pero, en este momento, es un trabajo que estoy haciendo más para mí que para el afuera. Si en algún momento se da la oportunidad de armar una banda y uno se va juntando con la gente que realmente quiere para transitar la experiencia, bienvenido sea. Por el momento, no lo hay, no hay intención de grabar nada.

—¿Cómo está tu relación con Suar?

Bien, bien.

—Después de largos y arduos castings quedaste seleccionada para “Cabaret”, pero posteriormente a la selección quedaste afuera, ¿se puede saber bien qué pasó ahí?

La verdad es un tema del cual ya no me interesa hablar. Está mi abogado ahí, solucionando el tema, pero ya es un hecho de hace un año atrás.

—Ante hechos así, uno madura, ¿te dejó alguna enseñanza?

Sí, una gran enseñanza, las crisis y los golpes dejan una gran enseñanza.

—¿Seguís de novia?

(Risas) No, no, no.

—¿Estabas saliendo con Guillermo Marín?

(Risas) No, no, no. Yo, prefiero no hablar de eso.

—¿Cómo fue trabajar con Benjamín Vicuña?

Un placer. La verdad, es un gran compañero, un actor que siempre propone, muy buena persona.

—También trabajaste con actores mexicanos, argentinos y ahora con Vicuña que es chileno. Si tuvieras que elegir, ¿con cuál te quedarías?

Es muy subjetivo. Fue un placer haber trabajado con actores mexicanos porque he aprendido de sus formas y uno en su trabajo se nutre constantemente como en la vida, es un intercambio. No elegiría una nacionalidad con quien mejor fue trabajar.

—De todas las novelas que hiciste, ¿cuál fue la que más satisfacción te dio?

Todas han tenido lo suyo. Hay algunas que me han dado placer por su libro, otras por la gente que te rodea, otras porque el personaje fue mucho más rico. Cualquier proyecto, siempre te da algo.

—Van a grabar hasta marzo, ¿pensaste qué vas a hacer para soportar el calor?

Por suerte nos van a dar unos días para estas fechas, para las Fiestas. Uno se la rebusca para ver cómo la van a pasar mejor, trabajando y con calor.

—¿Creés en las diferenciaciones que hacen algunos sobre los actores comerciales y actores prestigiosos?

Es como mucho en una sola pregunta. Yo no creo en nada. Hay actores buenos, mejores y hay actores...

—¿Mediocres?

Sí, te puede gustar un actor como no. Lo que me puede gustar a mí, no te puede gustar a vos. Y eso no significa que sea mejor o peor actor. Esa me parece una diferencia importante. En el arte, es bastante subjetivo. Lo que me puede parecer bueno a mí, a vos te puede parecer malo. Después, que si el actor quiera conjugar el talento con su carrera o quiera tener una carrera más popular, más comercial, eso no lo hace ni mejor ni peor actor. Lo hace un actor más popular, más comercial. No tiene nada que ver una cosa con la otra.

—¿Cómo te ves dentro de treinta años?

Dentro de treinta años... con hijos, con familia, con una casa hermosa. Trabajando de lo que me gusta.

—¿Sentís que hay una edad determinada para dejar de trabajar?

No, para nada. Cada uno deja de trabajar cuando tiene ganas, si las posibilidades económicas lo dejan. Es muy relativo, muy personal. No creo que haya una edad para dejar de trabajar.

UN AMOR DE NOVELA

Romina Gaetani, en la ficción, interpreta a Josefina, una mujer humilde, familiera, de fuerte carácter. Su vida está teñida de infidelidades y engaños. Dejó de estudiar y trabajó desde chica para mantenerse económicamente y ayudar a su familia. Juan es el papel que interpreta Joaquín Furriel, un joven rico, sin compromisos, que se dedica a la música y a conquistar mujeres, hasta que conoce a Josefina Molina, de quien se enamora.

Son parte del elenco Benjamín Vicuña (novio de Josefina y dueño de un desarmadero), Carlos Moreno (Emilio, padre policía de Josefina), Mónica Scaparone (amante de Emilio), Isabel Macedo, Raúl Rizzo, Perla Santalla, Silvia Bayle, entre otros.

Los proyectos de Gaetani para el año que viene están arraigados a la culminación de la novela. Tiene ofertas laborales, pero hasta el momento ninguna propuesta le cierra. Y asegura que 2008 “fue un gran año”.

—¿Qué proyectos tenés para el año que viene?

Terminar la novela.

—¿Alguna propuesta?

Hay algunas propuestas.

—¿Alguna para adelantar?

No, ninguna. Falta tanto.

—Tanto en lo personal como en lo profesional, ¿qué balance hacés?

En lo profesional fue un gran año. Hacía mucho tiempo, creo que siete años, que no trabajaba acá, en Telefe. Mis comienzos fueron acá. Y al regresar de México y tener la propuesta después de tanto tiempo me gratificó. Trabajar con los autores que yo ya había trabajado en Verano del ’98 me dio seguridad. El estar trabajando también con Joaquín (Furriel), con quien había trabajado en Soy gitano, me gusta mucho; como actor, es muy profesional. De él aprendí muchísimo en este año, y la calidad humana que hay en el grupo me hizo crecer mucho como persona. Fue un gran año.

Diario Perfil (27/12/2008)