Entrevistas


Una nueva noche fría - Revista Pronto (20/04/2005)


Romina Gaetani y Fena Della Maggiora ya no ocultan su amor, aunque todavía no se animan a la convivencia ni a intercambiar las llaves de sus domicilios. Es habitual ver a Fena, luego de una velada romántica en casa de Romina, volver a su departamento caminando solo en la madrugada.

El romance marcha viento en popa. Pero, por ahora, Romina Gaetani y Fena Della Maggiora prefieren seguir viviendo en casas separadas. Se encuentran "hoy en la mía, mañana en la tuya", de acuerdo con las circunstancias. Y después de disfrutar de gratos e inolvidables momentos de intimidad, cada uno se va a dormir solo a su camita.
La semana pasada, por ejemplo, la actriz y el músico fueron juntos a la entrega de los Premios Carlos Gardel, que tuvo lugar en el teatro Gran Rex. Allí hicieron demostraciones públicas de su amor, y después de una romántica cena partieron presurosos en el auto de él. ¿Cuál era el destino? El semipiso que Romina posee en un edificio del barrio de Belgrano. Aunque se mudó hace poco y todavía no pudo terminar con algunos detalles de cortinas y lámparas, la Gaetani logró que su departamento resultara de lo más acogedor para su novio, con quien ese día pasó varias horas a solas.
Pero cuando el reloj marcaba las 5 y cuarto de la madrugada, Fena decidió irse a dormir a su casa, que queda a unas veinte cuadras d ela de su novia. ¿Por qué? Quizá tenía que preparar su participación en ShowMatch, el programa de Marcelo Tinelli, en el que encarna a uno de Los Raporteros, y no quería molestar a Romina - que tras una larga temporada al frente de Los secretos de papá está disfrutando de un merecido descanso- con el "ring" del despertador. De manera que la actriz no tuvo más remedio que acompañarlo hasta el hall de entrada del edificio, así como estaba, para abrirle la puerta.
Antidiva total, Romina - que por lo visto todavía no se decidió a darle una copia de la llave de la entrada a Fena - estaba despeinada, con ojeras, y vestía un camisolín de dormir con un pantalón de gimnasia cuando legó a la planta baja. El glamour con el que había subido al escenario del Gran Rex para entregar uno de los premios de la noche había quedado, seguramente, esparcido por su habitación. Ella, con cero producción, se asomaba a la vereda para despedir a su chico con un beso.
Mientras el músico, quizás por el cansancio y la molestia de tener que trasladarse de un domicilio a otro parecía indiferente, la Gaetani no dejaba de tirarle besitos detrás del blíndex. No cabe duda: Romina está felizmente enamorada. Después de romper con el director Diego Suárez, con quien había llegado a probar la convivencia, la actriz pasó varios meses sola. Pero en cuanto conoció a Fena se enamoró. Sin embargo, por el momento la actriz prefiere ir despacio y seguir disfrutando de las bondades - y los inconvenientes - de una relación "cama afuera".

Revista Pronto. (20/04/2005)