Entrevistas


Estoy reacomodando mi corazón y disfrutando de un buen momento - Revista Caras (26/04/2005)



En la isla de CARAS Romina Gaetani hablo de la relación con Fenna Della Maggiora y del nuevo desafío profesional

"Estoy reacomodando mi corazón y disfrutando de un buen momento"

Su desembarco en el aeropuerto de Río de Janeiro no resultó inadvertido para los cariocas. Por donde pasa Romina Gaetani (27) arrasa como un torbellino llevándose consigo todas las miradas. Se ve avasallante, decidida, una mujer fuerte. Aunque también se descubre como una niña traviesa dispuesta a convertirse en el ‘payasito’ de ocasión si de provocar una carcajada se trata. Un par de horas en auto y lancha hasta la isla de Caras, frente a Angra dos Reis, le sirven para relajarse y recorrer los libros de fotos de divas de Hollywood que cargó para frente al mar, transportarse en el tiempo y recuperar el glamour de una época dorada. Marilyn Monroe, Rita Hayworth y las criollas Tita Merello y Nini Marshall, la guían como inspiración. Pero también debajo del maquillaje se da el tiempo para desnudar a la mujer que fuera de las luces siente, llora y ríe.

—¿Se siente como un torbellino que arrasa con todo a su paso?
—Siempre fui un poco así. Soy súper positiva, pura pila y energía. Por lo tanto, intento que nada borre mi sonrisa. Me gusta mucho disfrutar de todo a full. Me parece que cuando uno empieza a valorar las cosas sencillas de la vida, aunque parezca una frase armada, hay que aprovecharlo. No tengo vergüenza de expresar lo que siento en el momento porque soy impulsiva. Me gusta pasarla bien y rodearme de gente con buena onda. Soy muy desestructurada y creo que a veces en la sociedad en la que vivimos estamos tan a mil, que llegamos al final del día y si contamos cuántas veces nos reímos, nos sobran los dedos de una mano.

—¿Su estado de ánimo depende de estar enamorada y tener a un hombre a su lado?
—Hoy estoy muy bien así. Llevo 7 meses sola y si bien cualquier separación es dolorosa, yo siento que me sirvió para crecer y por primera vez probar el hecho de vivir sola. Esto me genera mucha emoción y una gran ansiedad. Tener mi propio departamento era algo que anhelaba desde hace mucho tiempo, por eso me siento feliz. Estoy como los chicos en su viaje de egresados, con la adrenalina a full. Y la energía la canalizo haciendo natación, buceo, gimnasia, terapia, decoración...

—¿Cambió su relación con los hombres?
—No cambió desde que volví a estar solita. Pero sí siento que se me acercan un poquito más que antes. Quizás porque sienten que, de alguna manera, tienen el camino libre. Pero yo estoy muy tranquila. Sé que cuando alguien tiene que aparecer, lo hace en el momento que uno menos lo espera. Y, en ese punto, soy muy sencilla

—¿A qué se refiere cuando dice que es sencilla?
—Me dejo seducir. Estoy abierta a poder conocer a alguien sin buscarlo. Dejo que las cosas fluyan. No soy de salir a buscar un amor. Siempre estuve en pareja. Desde los 15 años que vengo de novia. Ahora hace 7 meses que estoy sola. Las relaciones casuales no me van. Soy muy tradicional. No es que pida un anillo.... Porque no estoy muy segura de casarme algún día. Sí me imagino con un compañero de toda la vida y una madraza total.

—¿No se volvió a enamorar desde su separación?
—Me encantaría saber qué es lo que tengo que asusta a los hombres y hace que se alejen de mí. Yo me dejo seducir. Estoy abierta a poder conocer a alguien sin buscarlo. Quiero un compañero, un par, ese alma gemela con quien uno puede estar codo a codo a partir de la confianza, el respeto, la libertad. Eso que no se encuentra todos los días.

—¿Mantendría una relación ‘casual’, sin estar enamorada?
—Eso de estar con alguien sólo por estar y pasar el tiempo, no me sirve, prefiero estar sola. No me gusta cubrir el bache. Creo que es un error que muchas veces cometen las mujeres y no es mi caso. No tengo el síndrome de ‘la cama grande’. Es feo que alguien esté en ese lugar por estar. Para eso hago una buena terapia y no lo siento. Además, a veces se quedan a dormir amigos y ocupo mi cama. Siempre tengo la casa con gente.

—¿El músico Fenna Della Maggiora le tocó el corazón?
—Yo estoy reacomodando mi corazón. Y Fenna es mi gran amigo. Nos unió la gran pasión por la música que ambos sentimos. El es un artista que yo admiro y que, sabiendo que tenía propuestas relacionadas con la música, se acercó generosamente. Nos reímos mucho juntos.

—¿Aún no encontró al padre de sus hijos?
—Quiero más que nada en el mundo ser mamá pero no ahora. Primero tengo que descubrir un padre. Porque me gustaría que mi hijo sea consecuencia de la pareja. No es mi estilo eso de criar un hijo sola. Si por consecuencias de la vida lo tengo que hacer, o sea por una separación o algo así, está bien. Pero para mí la prioridad es formar una pareja. Quiero ver a ese hombre y decirle ‘¡serás el padre de mi hijo!’

—¿La inseguridad también a Ud. la tocó de cerca?
—Sí y fue una experiencia muy angustiosa. Por eso que uno piensa que nunca le va a pasar. Me llevaron a un cajero, me robaron dinero y se llevaron el auto. No me pasó nada más. No quedé con temor, sí estoy más precavida.

—Ya que su corazón está en pleno proceso de reacomodarse ¿se siente afortunada en el trabajo?
—Sí porque la comedia musical era un sueño para mí. Y en mayo estrenaremos la Revista Nacional, en donde represento a una vedette de las décadas del ’30, ’40 y ’50 y Florencia Peña de allí en adelante. Es una felicidad enorme. Me voy a poner plumas, bien diva, con taco aguja a full. ¡Me voy a sentir más diva que nunca!. También tengo una propuesta para hacer dos películas y un unitario para Pol-Ka.

—¿Y también se convertirá en cantante?
—Sí, aunque no va a ser mi primer contacto con la música. Ya que yo debuté en una comedia musical de Pepito Cibrián y después pasé por Chiquititas. Pero ahora estoy preparándome con todas mis energías, ejercitando la voz y buscando canciones. De allí la relación con Fenna. Nos une la gran pasión por la música.

—¿Cómo maneja el tema de la seducción a través de una imagen provocativa y sexy?
—Actualmente me siento mucho mejor con mi cuerpo. Cosa que, años antes, no me sucedía. Tuve que realizar un cambio emocional y mental grande. Gracias a eso, me siento más tranquila, menos criticona, menos prejuiciosa y exigente. Pienso ¡Esto es lo que hay y hay que disfrutarlo!’ Obviamente si me miro al espejo, siempre encuentro cosas para levantar y verme mejor. Pero hago lo que puedo.

—Con tanto trabajo y los momentos malos que debió enfrentar ¿cómo recargó la pilas para continuar adelante?
—Fue difícil porque además, este año no tuve vacaciones. Terminé con las grabaciones de “Los secretos de papá” y ya arranqué con los ensayos de la comedia musical. Por eso para mí fue muy importante estar en la Isla de Caras. Me dio relax y placer. Lo disfruté al máximo como intento hacerlo con todo. Yo tengo la teoría que debemos vivir el hoy a full porque no sabemos cuánto más vamos a estar en esta vida. Cada mañana intento inculcarme el ‘aquí y ahora’. Cuando necesito ese parate, suelo irme a Capilla del Monte. Allí cerca de la montaña, hago un retiro y vuelvo renovada.

—¿Ahora selecciona más las cosas como para no volver a vivir un pico de estrés como el del año pasado?
—Yo sólo quiero cumplir con una de mis metas que es llegar a ser una gran actriz. Que después me consideren sexy, seductora y todos hablen de mí, no me quita el sueño. Porque, además de sexy, tengo un montón de armas que no muestro públicamente. Tampoco me enrosco con quienes afirman que si te mostrás sexy, no sos una actriz seria. Para algunos mostrar un poquito o insinuar, te quita talento. Para mí no es así. Al punto que este año pude resignar dinero por placer a la hora de elegir un trabajo. Quizás algunos piensen que soy muy ingenua en este punto. Pero, gracias a Dios soy una gran ingenua. Porque eso me hace menos contaminada. Esto también me da energías para seguir creyendo en muchas cosas, continuar intentándolo, jugando y, creciendo. El crecer te moviliza y te hace poner más sensible a un montón de cosas. Obviamente en la vida no todo es color de rosa. Pero cuando uno acepta que eso es parte del crecimiento y de la historia personal y que a uno eso mismo el día de mañana le va a hacer bien, está bueno.

Revista Caras. (26/04/2005)