Entrevistas


Para ser actrices, las plumas nos sientan bastante bien - Revista Chiquititas (26/04/2005)


Ahora no sólo actúan. También cantan, bailan y se ponen las plumas para Revista Nacional, el ambicioso musical que soñó y coproduce Adrián Suar. Más atrevidas y sexys que nunca, hablan de todo: la fantasía femenina de jugar a la vedette, los miedos a la hora de exponer sus cuerpos y los admiradores que las acechan. A días de estrenar en el Opera, aseguran: "No hay que ser perfecta para sentirse sexy y deseada"

En camarines, el reflejo de una convivencia muy particular:
Florencia Peña: Romina es divina y un poquito obsesiva con algunas cositas. Si por ejemplo le pisás el sillón con las zapatillas se transforma y te c... a p...
Romina Gaetani: ¿No será que vos sos una colgada?
Florencia Peña: Y lo otro que tienen Romi es que tarda como diez minutos en caer con los chistes. Vos le decís algo y ella te mira, lo piensa y cuando estás hablando de otra cosa, ahí cayó y se ríe.

Las plumas, divina tentación. Gaetani y Peña, dos que cayeron en ella.
No aceptan el rótulo de vedettes, pero van a presumir en purpurina, tacos y strass. Revista Nacional, el título de la obra que las subirá a las tablas del Opera a partir del 9 de mayo. En el elenco: también Miguel Ángel Rodríguez (como Pepe Duval, el capocómico que las enamora), Víctor Laplace (en la piel de Martín Murat, su amigo) y Nicolás Scarpino (que será Chiche Murat, el hijo). Detrás de escena , nombres con peso propio: Adrián Suar (idea y coproducción), Manuel González Gil (libro y dirección general), Oscar Araiz y Mauricio Wainrot (juntos por primera vez para las coreografías), Martín Bianchedi (en la música, claro)… Todo esto, presentado como “la comedia musical del año”.

Acá y ahora, las divas: bocas rojas, tacos aguja, plumas blancas y una aclaración que hasta parece de más…

“No somos vedettes”, arremete Peña (30, mujer de Mariano Otero y mamá de Tomás).
“Haremos de…”, completa Gaetani (28, en pareja con el músico Fenna Della Maggiora).

- Pero se critican como si lo fueran.
Peña:
¿A vos tampoco se te puede hacer una broma? Con Romi nos llevamos bárbaro. Por ahí, para el afuera, como somos dos mujeres fuertes, de carácter, piensan que nos matamos. Y nada que ver… Nos pasa lo contrario. Cuando la veo laburar y noto que algo le sale bien, me pone contenta y se lo digo.
Gaetani: Hablando en serio, nos reímos mucho juntas. Con Flor no nos conocíamos y pegamos buena onda enseguida. La señora Peña ya sabe lo que pienso de ella porque se lo dije: es una mina que admiro, una actriz y una persona que tengo mucho como referente.
Peña: Vos también me gustás.
Gaetani (A carcajadas): Gracias, Flor.

- Se muestran en piel, plumas y strass, ¿o no?
Peña:
Si, pero también cantamos, bailamos y…
Gaetani: Y actuamos. Yo te lo explico: se trata de un homenaje al teatro de revistas. ¿Hasta ahí va?

- Va.
Peña:
El personaje de Romi, que se llama Tina Miralles, es una vedette que rompe las tablas en las décadas del 30 y el 40.
Gaetani: Y el de Flor, Gloria del Río, es otra vedette que aparece cuando yo me voy, y va desde los 40 hasta la fecha.

- Ahora, pregunto: ¿se puede saber por qué reniegan de la palabra vedette?
Peña: Yo no reniego, aclaro que no lo soy, nada más. ¿cómo voy a renegar de eso? ¿A qué mujer no le gusta verse erótica, sexy, deseada…? Yo no sería vedette, pero me encanta que exista esa profesión, y a muchísimas las admiro. Lo que tiene que quedar en claro es que no hacemos una revista, sino un musical que habla de la revista y del cambio hasta histórico que se produjo en ella.
Gaetani: La revista en el 30, no era lo que es hoy. Tenía una connotación diferente.
Peña: Y te doy un ejemplo burdo: para ver a una mujer semi desnuda, antes tenía que pagar la entrada e ir al teatro, ahora las ves gratis a las tres de la tarde por la tele. El cuerpo de la mujer ha perdido todo el misterio.
Gaetani: La vida de las vedettes era un misterio. Se sabía poco y nada de la Lobato, de la Roca, de las figuras de aquella época.
Peña: Es más, los productores les prohibían fotografiarse fuera del teatro.

- Tampoco había paparazzi y programas de espectáculos…
Peña:
¡¿Cómo no nací en el 30?!
Gaetani (risas): Comparto.

- Las agobia la exposición, noto.
Peña:
Yo hago mi laburo y me voy a mi casa. Igual, cuando inventan algo, me resguardo en mi familia y el humor. Ahí terminó todo.
Gaetani: Antes era de hacerme problema, hoy lo tengo mucho más resuelto. Me relajo y chau.

- ¿Una vedette puede actuar?
Peña:
Depende quién…
Gaetani: Si se lo propone, claro…

- ¿Una actriz puede hacer de vedette?
Peña:
Una actriz puede, debe, hacer de cualquier cosa. Decímelo a mi, que de depilarme los bigotes en Casados con hijos frente a cámaras, me voy al Opera a disfrazarme de diva.
Gaetani: Coincido. Ojalá alguna vez me toque hacer de fea, engordar o pelarme para interpretar un personaje distinto. Esto de hacer gym para estar espléndida no es lo más cómodo del mundo.

- ¿Mucho entrenamiento por estos días?
Gaetani:
Yo estoy haciendo natación y entreno a full con las clases de baile. Es más, convencí a Flor para que me acompañe al spa todas las semanas.
Peña: Ay, sí… Estamos yendo juntas con Romi a un Spa.
Gaetani: Spa Belgrano se llama. Ahí nos miman y nos hacen de todo. La doctora es Diana Chugri y nos hace mesoterapia…
Peña: Terapia de grupo, terapia intensiva, terapia intermedia… Hablando en serio: yo nunca me había ocupado de mi cuerpo, ya cumplí 30 y como tengo ganas de ser madre de nuevo en algún momento, me parece que es hora de empezar a cuidarme para evitar que mis cachas toquen el suelo. Pero creo que no sirve tener 90-60-90 y vivir a base de lechuguita y agua. Yo no soy obsesiva, en nada, pero como trabajo con mi cuerpo me parece que llegó la hora de cuidarme un poquito.

- ¿Por qué, cómo se ven frente al espejo?
Peña:
Nooo, bien… Yo me miro al espejo y me quiero levantar. Me miro y digo “¡Diosa, sos una diosa!” (risas). La verdad, yo me siento linda según la luz. Si vengo acá, a una producción Gente, con esta luz me siento una diosa total. Salgo de acá, me subo al auto, me miro por el retrovisor y ¡me quiero tirar debajo de las cuatro ruedas!
Gaetani: Y ni qué hablar de los probadores. ¡¿Qué pasa con esas luces y esos espejos que todos te matan?! Te querés hacer toda de nuevo. Y eso que cirugías yo no me hago. Una vez me dijeron que no había quedado para un personaje porque no les gustaba mi nariz. Yo no me iba a operar para conseguir trabajo. Me puedo pelar, engordar, pero operarme jamás.
Peña: Yo me reduje las lolas y después de tener al gordo, me saqué piel para volverlas a su lugar. No te voy a decir que quitarme busto me ayudó laboralmente, pero colaboró con mi cabeza, para no verme tan tetona. Como no quería ser vedette ni salir de gira por los pueblos cantando “Dame tetotas”, no me quedó otra que operarme. Además, ya me convencí: no hay que ser perfecta para sentirse sexy y deseada.

- Volviendo a las plumas, ¿acaso ustedes no fantaseaban con lucirlas?
Peña:
No, la verdad que no. Pero me recontra divierte. Me parece una oportunidad genial poder hacerlo como actriz. Y a la hora de actuar, no hay pudores, las actrices somos poco pudorosas.
Gaetani: Yo tampoco. Nunca fantaseé con ponerme el conchero, pero ahora que lo tengo puesto me hace reír muchísimo. Paso de tener vergüenza, a reírme mucho. Y, la verdad, para ser actrices las plumas nos sientan bastante bien.

- Admiradores secretos, de esos que mandan flores y cartitas, ¿tienen?
Peña:
Si alguien alguna vez me mandó algo, me lo robaron en la portería. Pensándolo bien, yo no le mandaría flores a una mina como yo. Pero preguntale a Romina porque ella sí tiene admiradores y…
Gaetani (interrumpe): Pero mis admiradores no son secretos. Todos firman con nombre, apellido y número de teléfono.

- ¿Y te hacés cargo?
Gaetani (con picardía): Siempre

Revista Gente. (26/04/2005)