Entrevistas


No llegué a mi techo en la Argentina - Revista Ahora (22/01/2006)


Es otra cuando enfrenta un grabador. Como consciente del peso de la palabra escrita, se muestra mucho más reflexiva, cauta y hasta dura que ante una cámara, y a años luz de la soltura, el histrionismo y la seducción que despliega en la pantalla o sobre el escenario.
Se hizo famosa en la tele con sus papeles en Yago y Soy Gitano.

Ante una pregunta que la entusiasma a Romina Gaetani se le iluminará el rostro, pero antes de contestar volverá a la prudencia y al recelo. Y cuando descubra que está cerca de abrir su corazón, lo esconderá como una tortuga asustada y dirá: "Eso me lo guardo para mí".

-Ahora apuntás al teatro y dejaste un poco de lado la TV.

-No es algo que planifique. Te llegan las propuestas y las analizás. Algunas te gustan más que otras. Navego y me dejo llevar por la marea. Así apareció esta posibilidad interesante porque nunca había hecho comedia en teatro, encima dirigida por Norma. No tuve mucho para pensar.

-¿Qué te aportó Norma Aleandro como directora de "Cinco mujeres con el mismo vestido"?

-Todo: su talento, experiencia, alegría, compromiso, profesionalismo y buena energía. Estoy muy agradecida. Ella dirige en serio y se nota.

-¿Es brava?

-Es disciplinada, no rígida. También compañera. Acepta nuestro punto de vista y lo respeta.

-¿Prestigia más al actor trabajar en teatro?

-No sé. Cuando hacés algo bueno en tele también se te reconoce. Tampoco sé si es más difícil. El compromiso es diferente porque tenés una obra en tus manos y sabés cómo empieza y termina. Sí es cierto que en el teatro el actor es el dueño del espectáculo y que gastar los zapatos en las tablas es una experiencia que no te dan la televisión ni el cine. La magia, el rito y el ida y vuelta con el público son exclusivos del teatro.

-¿Qué cambió después de tus éxitos en la tele?

-Que le dejás de dar un poco de bolilla a lo económico para aceptar proyectos que te llenen como actriz y como persona. Me tiene que satisfacer en un ciento por ciento una propuesta porque ya no necesito trabajar sí o sí.

-¿Cómo elegís?

-Por intuición, y no me dejo llevar estrictamente por el marketing. Por el libro, por quién va a dirigir, por quiénes serán los compañeros de elenco... Me gusta encarar diferentes personajes. Si voy a hacer toda la vida de "Soy gitano" o de "Yago", mejor me dedico a otra cosa. Como actor tenés que encarar el desafío de separarte de tu ego y sacarte los miedos para interpretar otras personalidades. Es muy aburrido hacer siempre de uno.

-¿Cuáles son tus sueños? ¿Quizás una proyección internacional?

-Prefiero vivir el momento y armar el camino de a poquito. Como armar esta obra dirigida por Norma Aleandro, que es un logro y un éxito sin importar cómo le vaya. Y, repito, poder elegir lo que me gusta.

-Sos práctica. Te pregunté por los sueños y me contestaste con metas.

-Los sueños me los guardo para mí. Pasa por tener los pies sobre la tierra. (Piensa) Y sí, soy práctica. Me ayuda vivir el momento. ¿A quién no le gustaría trabajar en el extranjero? Si es una manera de crecer y trascender, de llevar tu cultura a otros lados y conocer otros países y directores. Es maravilloso abrir caminos. Eso lo tengo presente pero no sé si como meta.

-¿Llegaste al techo en el país?

-No, me queda un montón para crecer. Me gustaría seguir en el teatro y meter un buen unitario en la tele, como lo que hice en "Mujeres asesinas", que debe haber sido la mejor ficción de 2005 en la TV.

-¿Se dará en 2006?

-Hay algunas propuestas.

-¿Tenés contrato con algún canal?

-No. Las ofertas vienen de varios lados.

-¿La tira es demasiado agotadora?

-Para hacerla debe ser algo realmente diferente. Tengo que saber que la voy a pasar bien porque se trata de ocho meses de grabación, durante trece horas por día, lejos de tu casa. Es muy sacrificado y dejás mucho de lado. Tiene que ser algo que me encante, con un elenco con el que me relaje y divierta.

-¿Empezaste a vivir cuando dejaste las tiras?

-La verdad es que sí. Porque tuve tiempo para viajar, estudiar, pensar, leer, pasarla con mis seres queridos...

-¿Tendrás vacaciones?

-No. Ya me hice un viajecito el año pasado en setiembre y me tomé unos días para las fiestas. Hasta que no termine la obra no habrá otro período de descanso.

-¿Adónde fuiste?

-A Machu Picchu, Perú.

-¿Un viaje turístico o místico?

-Las dos cosas. La cultura inca es muy interesante. Eran seres muy evolucionados y elevados espiritualmente, capaces de construir templos como ése y otros de Perú. Eran inteligentísimos y tenían grandes poderes de meditación y elevación. Por ejemplo, poseían una astronomía muy avanzada.

-¿Pudiste meditar? ¿Tuviste alguna experiencia extrasensorial?

-Desde luego que pude meditar. Lo otro me lo guardo para mí (se ríe).

 

Enamorada de "El Mono"

Desde hace un tiempo, Romina "frecuenta" al productor Diego "El Mono" Dalvia. Sus allegados aseguran que se conocieron en la fiesta Creamfields, en Puerto Madero, y fueron presentados por su amiga en común (y compañera de elenco) Florencia Raggi. Pocos días después los turistas y residentes de La Pedrera -una de las playas top de Uruguay- los descubrieron a los abrazos y besos. Se comenta que están muy enamorados y felices. Claro que no es ella la que lo dice: "No, basta, no voy a hablar nada de eso".

-Se publicaron fotos...

-Bueno, ¡que las miren!

Revista Ahora 22/01/2006