Entrevistas


Soy una mujer puro fuego - Revista Tendencia (03/2006)


Es una de las actrices más bellas y talentosas. Eligió estar en teatro en "Cinco mujeres con el mismo vestido", con la dirección de Norma Aleandro, postergando propuestas para televisión. Además, quiere ser cantante.

Romina Gaetani desconcierta. Se define a sí misma como "Susanita la de Mafalda", en relación con los hombres y la pareja, como "Cacho" en su trato con los compañeros de trabajo, y quiere hacernos creer que es lo opuesto a una comehombres.
Sin embargo, su imagen, su actitud y sus juegos frente a la cámara dejan traslucir un volcán en actividad. Le sobra energía, buen humor y onda.
Tanto que hace meditación para equilibrar pasión y despliegue de actividad. Hoy, con casi 29 años, esta ariana bellísima que evoca en los memoriosos a una Leonor Benedetto en los 80, ha dejado de ser una promesa. Es una de las mejores actrices de la nueva generación: baila y canta - como lo demostró en Revista Nacional - y fue una de las elegidas por Norma Aleandro para protagonizar en teatro "Cinco mujeres con el mismo vestido" donde se lleva excelentes críticas. Se da el lujo de no estar en tele - rechazó participar en la versión argentina de "Amas de casa desesperadas" -, porque espera elegir algo adecuado a sus metas personalidad. Y ahora va por más: estudia guitarra, canto y composición para lanzarse como cantautora, sin prisa pero sin pausa. Postergó el lanzamiento de un disco porque no era lo que había soñado para su futura carrera, aunque parecía buena idea desde lo comercial. Tiene olfato para triunfar, pero le esquiva al camino fácil. Vale la pena conocerla un poco más.

- ¿Estás viviendo sola?
Si, no hace mucho... es como una nueva etapa, ¡y gran etapa, felizmente! Estoy muy bien con el cambio. Por el momento me hago cargo yo de todo, y me gusta la idea de seguir haciéndome cargo, más allá de tener un hombre al lado o no... Creo que no dejaría nunca de trabajar, me gusta esto de trabajar en equipo, sin dejar de mantener mi lugar como mujer. Soy ariana, soy muy de tomar las riendas, quizás no le doy al hombre el lugar que tiene que tener. Y ahora como ejercicio estoy como manteniéndome un poco más al margen y dejar que el hombre maneje más, tiene que ver mucho con la seguridad, es todo una búsqueda del equilibrio... ¡Enorme!

- ¿Pero no estás saliendo con nadie?
Estoy sola (con firmeza)

- ¿Tampoco mascotas? No me digas que sos como Carrie Bradshaw, la protagonista de "Sex & the City", que no permitía que ningún ser vivo creciera a su sombra.
Los animales requieren un cuidado que yo no puedo darles. Tengo teatro de miércoles a domingo, imaginate. Pero plantas tengo.

"Siempre de Novia"
Se sabe que su última relación larga fue con el director de televisión Diego Suárez. Una vez terminada su relación, Romina hizo algunos intentos sentimentales. El año pasado se la vinculó con Fena Della Maggiora, su asesor en temas musicales, y durante el verano vivió un breve romance con el DJ y empresario del espectáculo Diego "Mono" Dalvia.

Viviste siempre de novia desde los 15 años. ¿Cómo vivís hoy esta soledad de pareja?
Estuve de novia desde los quince años hasta hace un año más o menos... estuve siempre en relaciones largas, no con el mismo, claro, pero siempre de novia... Hace un año y medio que estoy tranquila y conmigo, conociéndome más.

¿Estás probando y disfrutando del famoso "touch and go"?
No, no me gusta el touch and go, no soy así, no... Obviamente uno no está exento de seguir conociendo gente y de seguir probando. No sé si la palabra es "buscando", pero uno conoce gente y va probando si esa persona tiene que ver con vos o no.

¿Cómo te va en el mundo de las solteras? ¿Pensás que no hay hombres?
Eso de que no hay... no, no creo en eso. Me parece también que estamos viviendo un momento de mucho cambio. Hubo una época en la que decían que había mucha histeria, pero yo siento que cada vez hay menos. ¡Y yo soy una persona que voy tan de frente y soy tan transparente! No soy nada vueltera y si veo que la otra persona no está en el código, está todo bien, que haga su camino. También hay mucho temor en general al compromiso, pero son momento también que uno tiene que ir pasando y que son parte del crecimiento.

¿Te parece que la fidelidad es un valor actual o se ha ido desdibujando?
Mirá, no sé qué decirte porque yo siempre fui una persona fiel y creo en eso. Creo en la fidelidad. Tengo mi propia experiencia en la que siempre fui fiel porque no tengo necesidad de buscar otras sensaciones fuera de mi pareja. Me comprometo y soy una mujer puro fuego. La infidelidad tiene que ver con inseguridad propia, con muchas otras cosas.

¿Creés en el matrimonio?
¡Si! Creo en el matrimonio, me gustaría casarme el día de mañana. Mis padres están juntos y con como un ejemplo, un modelo. Por eso creo realmente, y tengo ganas de formar una familia y dedicarme a ella y a los hijos. Me pone muy feliz pensar en ese sueño. Creo en encontrar al padre de mis hijos y con el hombre que me gustaría vivir toda la vida. Sí.

Sos romántica, definitivamente. ¿Te pasó eso que contaba Rita Hayworth, que sus enamorados se acostaban a la noche con Gilda y amanecían al día siguiente con Margarita Cansino (su verdadero nombre)?
Mi personaje en "Soy Gitano" fue como muy sensual, muy sexual diría... Y como fue mi momento de mayor popularidad, esa imagen quedó grabada muy fuerte en todo el mundo. Pero cuando me conocen... Nada que ver. Me corro de esa imagen, soy muy relajada, me considero de perfil bajo... sobre todo relajada. Si bien soy actriz y trabajo en crear personajes, esos personajes están en el trabajo. Salgo del estudio de grabación y la sexy queda ahí...

"Adoro el Jazz"
En los comienzos de su carrera, Romina Gaetani debutó con Pepe Cibrián en la comedia musical, David el rey, donde cantaba y bailaba más que aceptablemente. Elegida en un casting por Cris Morena, actuó en "Chiquititas" y "Verano del 98", en televisión. Después vino el éxito de "Soy Gitano" y el año anterior "Los secretos de papa" junto a Dady Brieva. En teatro, se calzó plumas y tacos aguja para interpretar el musical Revista Nacional, y participó del unitario "Mujeres Asesinas", con gran repercusión. Su última pasión (profesional) es el canto.

Sos muy completa. Cantás, bailás...
La danza está en tercer lugar después de la actuación y del canto.

¿Estás preparando un disco?
La idea se postergó. Por el m omento estoy escribiendo, aprendiendo a componer, estudiando guitarra... y juntándome con unos músicos a experimentar y trabajar.

Pero seguís estudiando canto.
Desde los 17 años estudio canto. Nunca lo dejo, por ahí tengo baches de meses, pero nunca abandono. Como actriz me hace bien, me hace estar sana y tener manejo de las cuerdas vocales. Ahora quiero componer. Por eso estoy leyendo poesía, otro tipo de literatura. Es necesario para abrir mi vocabulario.

¿Qué música te gusta?
Desde muy chica, la barra de amigos con los que me juntaba me inculcó mucho rock. Escuché mucho rock en mi adolescencia: Led Zeppelin, Creedence, Doors, U2, mucho de todo. Estuve en el recital de los Rolling, me gustan pero no soy fanática. ¡Piazzolla me encanta! Mercedes Sosa me eleva. El pop me encanta... y la cumbia también. Sí, señor, escucho de todo.

Y vos, ¿Qué cantarías?
Hummm, estoy en la búsqueda.

¿Qué registro tenés?
Soy soprano.

¡¿Cómo!? Con esa voz ronca, sensual, cualquiera diría que sos contraalto.
Mis profesores dicen que soy soprano, pero siempre hago una suerte de "engaña pichanga", como suelo hablar bajo, confundo.

Camino de la meditación
Romina asegura que lee mucho, especialmente metafísica. Mujeres que corren con los lobos, de Clarissa Pinkola Estes, es su última lectura. "Es sobre la psicología femenina y el mundo femenino ancestral que la mujer de hoy lleva dentro de sí", nos cuenta. Deepak Chopra también está entre sus autores favoritos, en particular con su libro Cuerpos sin edad, mentes sin tiempo. Ahora comenzó Autobiografía de un yogui, que le recomendaron como un libro muy interesante.

¿Desde cuándo hacés meditación?
Hace cuatro años que estudio metafísica, y sigo un método que se llama Melquisedec. Me fui acercando de a poco, después me fueron llegando libros y comencé a hacer una terapia que se llama transpersonal y así empecé a estudiar.

¿Tenés a alguien que te va guiando?
Sí, tengo una maestra. A veces no voy porque estoy colgada con otras cosas. Pero trato de meditar todos los días. Siento que la metafísica, la meditación y las lecturas que tengo me hacen ser más hábil emocionalmente... comienzo a ser mejor persona y a mejorar en mi trabajo.

¿Te ayudó en la autoestima?
(Se ríe). Bueno... en realidad, trabajo con eso.

¿Sentís que ser mujer es una ventaja? ¿Lográs con tu seducción?
Las mujeres tenemos un arma muy potente que es el seducir eso nos permite un acceso más rápido a algunas cosas. No sé si es una ventaja o desventaja. También admiro la posibilidad que tienen los hombres que siempre han sido grandes generadores y han abierto puertas solos, han sido los activos, los que han llevado obras adelante. Las mujeres estamos siempre en busca del equilibrio.


"No me obsesiona la imagen"
Romina no es nada estrella, pero sólo pone tres condiciones: que la maquille Sebastián Correa, que la peine Mariángeles, del staff de Alberto Sanders, y que la llamen para conversar sobre la ropa que usará en las fotos. Tiene lógica. Hace tiempo que entregó su cabeza al peinador quien le ha colocado más de doscientas extensiones. Su cabello debe estar impecable, ya que es embajadora de la firma Garnier para su producto de coloración Nutrisse - que ho empapela toda la ciudad -.
"Es la primera vez que hago una campaña publicitaria. Me han llegado otras propuestas, que no me han gustado. Pero me convenció la idea de que sea Garnier, una marca prestigiosa. Yo siempre cambié de color de pelo para cada personaje. Me divierto mucho hacer producciones fotográficas".
Por otro lado, se está entrenando con Alex Sogorb, su personal trainer desde hace res meses. La doctora Diana Chugri, del Spa Belgrano, le cuida la piel con peelings, las curvas con presoterapia y mesoterapia, todos tratamientos corporales.

La ropa y yo
La protagonista de "Cinco mujeres con el mismo vestido", asegura que se lleva bien con el dinero. "Tuve épocas de comprar discos y libros, épocas de comprar ropa, otras de adquirir cosas para el hogar. Y tuve épocas de no comprar nada. So muy consciente de mis gastos, en ese sentido soy cuidadosa.", explica.

Considera que gastar en un asesor de imagen es una inversión. "En la época de 'Soy Gitano' estuve ocho meses encerrada en un estudio de televisión con más contacto con mis compañeros que con mi familia. Me hacían muchas notas, estuve nominada para el Martín Fierro, en fin, necesitaba tener el tema indumentaria controlado. Porque a veces te vestís y pensás que no le pusiste mucha onda a esa ropa. O directamente no tenés tiempo de estar al tanto de lo que se usa. o no me doy cuenta de cuál es mi estilo. Al contrario me divierto pasar por diferentes estilos. Por eso para no equivocarme, me dejo asesorar.


El Backstage de Romina
¡Qué placer trabajar con esta chica! No tengo que indicarle nada, es súper creativa y todo lo que le propongo lo capta en seguida!", no paraba de decir la fotógrafa Malala Fontán mientras realizaba la producción de fotos para Tendencia. Detrás de la línea de fuego, productora, asistente, peinadora y maquillador aprobaban cada movimiento. Romina cambió de ropa y maquillaje, posó, bailó y rió durante 5 horas sin quejarse ni mirar el reloj. La ropa fue cuidadosamente elegida de acuerdo con la estética folk en boga, con mucha influencia Gaultier, por Cristina Szewald. Para la tapa se eligió un equipo de Mariano Toledo acompañado por un sombrero de Lagomarsino y collar de Mai Casal. En otras tomas se combinaron prendas de Sathya, Pablo Ramírez, Allo Martínez Christian Lacroix (como la blusa de la foto). También se emplearon accesorios de Infinit y Las Penélopes.
Sebastián Correa intensificó los ojos con sombras mate para compensar tanto brillo en la ropa, con mucho esfumado. Dejó la boca y el rubor tranquis, para no competir con la mirada protagónica. Mariángeles peinó el cabello largo de Romina - que tiene extensiones - empleando difusor y realizó las terminaciones con pinzas. Se logró una imagen intensa, con toda la potencia que posee Romina.

Revista Tendencia (03-2006)