Entrevistas


¿Quién no ha mordido la manzana prohibida? - Revista Gente (22/08/2006)


“¿Quién no ha mordido la manzana prohibida?”

Sin dudas, es el suceso estadounidense del momento: lo ven cada semana 28 millones de espectadores. Y a fines de agosto desembarcará en Canal 13 –producido por Buena Vista International Television y Pol-ka–, con una versión cien por ciento nacional y cinco actrices del mayor nivel. Hablamos de Mercedes Morán, Araceli González, Gabriela Toscano, Carola Reyna y Romina Gaetani, quienes aquí presentan a sus personajes y cuentan sus mayores secretos hogareños.

Romina Gaetani
“Todas las argentinas vamos a identificarnos”

R: Por qué decís que a la americana que interpreta mi rol y a mí nos une la misma pasión por los músicos?
P: Fácil. Porque Nicollette Sheridan anda en pareja con Michael Bolton y usted, con Fena Della Maggiora.
R: (Risas) No, para nada estamos de novios con Fena.

Romina Gaetani no duda en su respuesta, y prosigue: “Mi papel es el de una señora muy sensual y muy sexual, que se resguarda detrás de la armadura que levantó a su alrededor para mostrarse segura. Tiene varios amantes y ninguna amiga. Sufrida, abandonada de pequeña por sus padres alcohólicos, creció en un instituto de huérfanos y… Antes de avanzar, entiendo que no existen demasiados puntos de contacto conmigo. Sí admito uno puntual. Nos parecemos en que ambas descreemos de la falsa amistad. Si no encuentro nada en común con equis individuo, o no me inspira al menos honestidad, prefiero abrirme”, afirma, advirtiendo que uno de sus objetivos centrales a la hora de vestirse de Carla reside en no imitar la versión original. “El personaje americano describe a una mujer de 36 años, por lo que necesito despegar de la Romina de 29 implementándole un tinte particular, que me permita inspirar credibilidad a pesar de la diferencia de edad. ¿La solución que encontramos? Componerla desde el grotesco”.

En referencia a las afinidades o desavenencias con nuestro público femenino, Romina –que no seguía ni sigue el programa, salvo por haber observado la primera temporada entera no bien la convocaron– sostiene que “aunque narra costumbres americanas, la adaptación desnuda similitudes. Claro, los 38 millones de habitantes no residimos en un barrio privado como el de la calle Wisteria Lane (aquí, Manzanares), pero los conflictos que ellas experimentan consigo, con sus familias y con sus parejas, sí nos pegan de cerca. Hay paralelismo. No sé si somos tan conservadores. Me parece que las argentinas nos bancaremos las críticas que destilan los libretos e, incluso, que todas vamos a identificarnos en algo”.

Revista Gente (22/08/2006)