Entrevistas


Mujer y actriz - Revista Carrefour (09/2006)


Soy Gitano la hizo famosa en televisión hace algunos años. Sin embargo, Romina Gaetani cuenta con mucho más que la sensualidad de sus personajes. Como actriz, siente que tiene una búsqueda profunda y sensible ante cada desafío, tal cual le pasa en su vida real.

Su voz grave es inconfundible, casi en la línea de la gran Graciela Borges. También resulta reconocible su semblante: morocha, de pelo pesado, ojos verdes, labios carnosos... ¿Otra de sus virtudes?: la juventud. Pero sus 29 años no le impiden interpretar -maquillaje mediante- a una de las mujeres de 40 de la nueva tira de canal 13: Amas de casa desesperadas.
Llega con jeans rotos, campera de cuero y borceguíes. Y luego, un rápido paso por el vestuario para una producción fotográfica donde exudará belleza y vitalidad. Un antes y un después, un contraste que podría ser uno de los sellos de las actrices de su generación.
Su energía parece inagotable.

- Se viene la primavera, ¿te sentís como renovada en esta época del año, te dan ganas de cambiar, de hacer cosas, de enamorarte?
La primavera no me genera nada en especial. No se es romántico por temporada. Hay momentos. No es que estoy todos los días de mi vida con ganas de conocer gente. A veces me encuentro en un período muy in side o muy dedicado al laburo; otras, con ganas de salir y conocer... pero no creo que eso tenga que ver con una estación del año.

- Lo que se dice: una chica frontal...
No soy muy frontal, sólo a veces lo logro; no siempre soy como me gustaría. En realidad, prefiero que las cosas se caigan por su peso específico, que por andar siendo frontal.

- ¿Estás en pareja?
En este momento no.

- Pensé que no me ibas a contestar esa pregunta...
Es verdad, prefiero hablar de mi profesión que de cuestiones que tienen que ver con mi vida personal. Pero no tengo problemas de contestarte esa pregunta, porque si bien trabajo en los medios, no me considero mediática. Entonces, es una cuestión de elección si querés que tu vida privada sea parte de tu vida profesional. Podés meterte, podés transar o transformarte en un personaje.

- Retrocedemos en el tiempo: ¿cómo fue tu primera relación con la fama?
Al principio, la popularidad me dio un poco de vértigo y me hizo un poco fóbica. Después me acomodé, entendí de qué se trata. Aprendí cómo moverme. Y hoy por hoy, lo veo simplemente como un trabajo. Y fuera de eso, mi vida transcurre normalmente.


¿Una mujer desesperada?
- Luego de Soy Gitano se te vio menos en pantalla, como que estuviste menos expuesta.
Puede ser, pero yo tuve una necesidad de encontrarme como actriz. Quizá, para el público, el hecho de que no haya estado en una tira todos los días fue como una meseta en mi carrera. Para mí fue un parate para ver justamente dónde estaba, un momento en el que me propuse meterme de lleno con el teatro y estudiar. Tomar decisiones que tenían que ver para qué lado quería seguir caminando. Uno, en el momento de crecimiento profesional, empieza a tener ganas de dirigirse hacia cosas que lo nutran y que lo hagan crecer. Y tal vez, esto para mí vale mucho más que hacer una tira diaria. Crecer como actriz, en mi caso, implica seguir haciendo obras de teatro...

- ¿Hasta qué punto no es un clisé de los actores el hecho de valorar lo que realizan en teatro sobre lo que hacen en TV?
No es un clisé, sino una realidad, porque en el teatro el actor brinda la posibilidad de vivenciar cada segundo de sensaciones, de vivir cada momento del personaje. Tenés un guión por el cuál sabés cómo comienza, cómo transcurre y cómo termina el personaje. Y estás frente a un público que recibe tu energía. La experiencia es totalmente distinta a la televisión. Ni mejor ni peor. La televisión te da un ejercicio de improvisación, por cómo se trabaja hoy. Fundamentalmente, en las tiras en que se escribe todo en el día. El personaje varía de un día para el otro. Y más con el tema del rating y esto del minuto a minuto, que influye mucho. Entonces, podés lanzarte, jugarte, tirarte a la pileta con algo e improvisar. Por eso contás con algo muy valioso: te encontrás todos los días a una hora determinada con un montón de personas.

- ¿Te querés alejar de esa imagen de femme fatale que (bien ganada) tenés?
No me considero una seductora. Si "comprás" solamente Soy gitano, es probable que te pierdas una parte de mí como artista. De hecho, este año estuve haciendo teatro con Norma Aleandro, y era algo que estaba alejando de lo seductor. También realicé dos programas de Mujeres asesinas, y ahí mis personajes no tenían nada de glamorosos.

- Sin embargo, Carla Otegui, tu personaje en Amas de casa desesperadas, tiene una cuota de seducción bastante alta...
Efectivamente, pero la tira en sí es una comedia, por eso mi personaje se encasilla en ese contexto, aunque con matices, porque Carla es una mina con un pasado muy duro. En esta tira, todas aportamos un poco de humor, que no es un humor barato, sino que se sostiene en situaciones en las que muchas mujeres se pueden sentir reflejadas.

- Supongo que tenés mucho cuidado a la hora de elegir lo que vas a hacer.
Trato de tener en cuenta la calidad, más allá de las modas. Por ejemplo, Amas de casa desesperadas puede ser algo con muy buen cartel, pero principalmente se trata de una propuesta muy cuidada. En general, al elegir pregunto quién es el director y quiénes las personas que van a trabajar.
También me gusta leer el libro de lo que haré. Creo que existe una parte de intuición en mis elecciones.

La música, su cuenta pendiente
Hija de un amante y experto de jazz, Romina tiene en el debe de su carrera un viejo sueño de hacer algo con la música. "Mi relación con la música es muy estrecha, de hecho, voy constantemente a recitales en bares o lugares under, a ver músicos que admiro, como Ariel Prat. Aunque, por el momento, ese sueño puede esperar. Estoy trabajando hace un año con Oscar Reina, ensayando y componiendo. Es un proyecto que hace mucho está ahí y debe madurar solo. No queremos hacer nada forzado, cada cosa tiene su tiempo, no es que de la noche a la mañana uno se hace cantante", se sincera Romina.

- ¿Qué te pareció el disco que lanzó el año pasado Leticia Brédice?
Me encantó, muy bueno. Más allá de si tuvo o no buen rebote en la prensa, que me parece una tontería. Lo importante es que quieras expresarte como artista, y que lo hagas. Cuando uno hace arte, le da la importancia de lo que le generó llevarlo a cabo. Si a la gente y a la crítica les gusta, mejor. Es como el hijo de uno.

Alma desnuda
- Antes de despedirnos, nos gustaría agradecerte tu predisposición para las fotos de esta nota, con la que Positiva Carrefour quiere reflejar toda la vitalidad de la primavera. Fue un plus importante que se sumó a tu fotogenia natural.
De nada. Me ayuda mucho la actriz para desenvolverme en una producción de fotos. Como que me hace perder la inhibición lógica de la situación, con tata gente alrededor. Me permite divertirme frente a una cámara fotográfica.

- Y si viene una revista y te dice de salir desnuda, ¿te animarías?
Hoy no haría una producción de ese tipo. Creo que como actriz no tengo necesidad. Hice producciones en ropa interior, que si bien parece similar, no es lo mismo.

- ¿Esa negación tiene que ver con tu manera de encarar la vida, haciendo las cosas a conciencia y según una búsqueda personal?
Puede ser. Lo mío es un camino espiritual y de ida, el que estoy forjando.

- ¿Y en ese camino te imaginas formando una familia?
Por supuesto. Soy muy familiera. Espero el día de mañana conocer a alguien, enamorarme y tener hijos.


En persona
Esta ariana nació en la ciudad de Buenos Aires. Estudió actuación, canto y baile. Comenzó a trabajar con Pepito Cibrián y Ángel Maler en la obra David, el Rey. Sus comienzos en TV fueron en Verdad Consecuencia y en Verano del 98. Pero con Chiquititas logró su primer gran papel. Después pasó por el unitario Tiempo Final y en 2001 participó de Buenos Vecinos. También trabajó en la telenovela Yago, y fue la contrafigura de Araceli González en la telenovela Mil Millones. En 2003, llegó el éxito de Soy Gitano, con Romina como una apasionada protagonista femenina. Al comienzo de 2004, participó en Los Secretos de papá. Y también, el año pasado, en dos capítulos de Mujeres Asesinas.


Teatro, su pasión
En 2004, Romina fue la protagonista femenina de Seda en el teatro de La Comedia. Luego, conformó el elenco de Revista Nacional, el Musical de tu vida, de Adrián Suar. Su último trabajo sobre las tablas fue ese año, en Cinco Mujeres con el mismo vestido, en el que compartió escenario (en el Maipo) con Florencia Raggi y Valeria Lorca, dirigidas por Norma Aleandro.


Las 5 positivas

Un libro: Estoy leyendo una novela muy linda sobre la inquisición. Pero si tengo que elegir, optaría por alguno sobre metafísica, que es algo que he estudiado en los últimos años.
Uno que me gustó, que terminé hace poco, es Autobiografía de un yoga, de Yogananda.

Un lugar: Playa del Carmen, en México. Allí fui con una amiga del alma, que es como mi hermana. Se trata de un lugar muy místico, con mucha historia y cultura maya. Imperdible: las ruinas de Chichenitsá realmente me impactaron.

Comida preferida: De todo, pero me encantan las milanesas con puré.

Referente: Sin dudas, mis viejos. Pero si me preguntás por una actriz: Norma Aleandro.

Qué te seduce de un hombre: Principalmente, la inteligencia.


Nuestras Amas de casa desesperadas

Producida por la productora Pol-ka, de Adrián Suar, la versión argentina de Amas de casa desesperadas "viajará" a otros países latinoamericanos. Además de nuestra entrevistada, Romina Gaetani, el elenco está conformado por Araceli González, Mercedes Morán, Carola Reyna y Gabriela Toscano.
La versión original tiene su nacimiento en 2004, en la Cadena ABC. En su historial existe un número nada despreciable: la segunda temporada sólo en los Estados Unidos tuvo una convocatoria de 30 millones de espectadores. Así, la serie se convirtió en uno de los programas más populares en la televisión internacional, llegando a doscientos países.
La historia en sí cuenta la vida de cuatro mujeres de clase media alta y sus maridos, amantes y parejas, que viven en un barrio cerrado donde las apariencias engañan. Adentro de cada hogar, se esconde un pasado oscuro. Mujeres coquetas, prejuicios y personajes que no se muestran tal cual son.

Revista Positiva Carrefour (09-2006)