Entrevistas


En 'Amas de casa' soy la frutilla del postre - Revista Luz (11/09/2006)


Carga con veintinueve años y una prolífica performance en televisión. Nunca hizo cine, pero fantasea con filmar, así como con iniciar una carrera de cantante pop. Mientras espera que llegue el hombre indicado para formalizar e imagina un sueño muy tradicional -tener hijos a los 34 y dejar de trabajar hasta que crezcan-, sigue con la actuación: en Amas de casa desesperadas interpreta a una fría y calculadora bomba sexual.


Fue Luz, una bondadosa joven de imagen maternal para un grupo de niños huérfanos que habitaban Rincón de Luz, en Chiquititas. Fue Pilar Arias, una jefa complicada de una importante empresa, en Mil millones. Fue Eugenia, la nuera del dueño de una casa de pastas, una esposa que duda sobre su matrimonio, en Los secretos de papá. Fue Isabel Riccio, una gitana que se rebela contra sus tradiciones, pero hace uso de sus dones de adivina en Soy Gitano. Fue Laura, una mujer agobiada por el hastío y el maltrato de su matrimonio que planea, junto a su amante, el asesinato de su marido, en Mujeres Asesinas.

Hoy es Carla Otegui, la quinta Ama de casa desesperada (miércoles a las 23.30 hs, Canal 13), una divorciada calculadora que utiliza su sexualidad para capturar a cuanto hombre interesante se le cruza; una femme fatal que contonea con impunidad sus curvas y sus ropas ínfimas delante de las damas de Manzanares (el barrio en donde, en la ficción, transcurre la historia). Un personaje que “es la frutilla del postre. Tiene que estar sí o sí porque es la que arma conflicto”.

En la vida real, carga con 29 inviernos en su memoria y es sólo Romina, hija de Carlos (corredor de seguros y experto en jazz) y Cuqui (ama de casa); hermana de Leo (arquitecto escenógrafo) y cercana amiga de Fena Della Maggiora, el músico con quien se la vincula sentimentalmente, a pesar de que ella insista en negarlo. Él ofició de guía para el próximo proyecto que la desvela: lanzarse como cantante -estudia guitarra y canto, está armando su banda, debutó sobre un escenario en La vaca profana, de la mano de Fena y planea sacar su disco el año próximo-. Una misión que una gran discográfica le había ofrecido el año pasado y que rechazó porque “como actriz sé que soy un producto, como cantante no quiero serlo”.

- ¿Cómo es Carla?
Se resguarda detrás de una armadura constituida por su sensualidad y su sexualidad. La vida la hizo muy mala, una persona fría.

- ¿No te da miedo pegarte nuevamente a la imagen de bomba sexy de la que te querías alejar?
No, si bien es una mina de ropa ajustada, muy exagerada, mucho rulo, mucho escote, le pongo histrionismo, humor. Es más, por momentos, hasta no me veo linda con lo que hago.

- ¿Y en qué te escondés vos?
(Piensa) Soy bastante transparente. Cuando estoy de mal humor se me nota. Igualmente todos tenemos diferentes caretas. Si estoy deprimida me pongo una careta para pasar por el día de una forma más llevadera.

- Carla es una competidora fuerte para las Amas de casa... ¿En la vida te pasa lo mismo?
No necesito ni quiero que compitan conmigo. Si para alguien soy competencia, el problema es del otro. Para crecer hay que rodearse de personas más talentosas que uno.

- ¿Cómo se llevan las Amas de casa...?
Pasa algo muy cómico: ¡no nos cruzamos! (ríe). No nos cruzamos por nada del mundo.

- Con su seducción, Carla consigue lo que quiere. ¿Vos lográs todo lo que te proponés?
(Largo silencio). No, todo no. (Silencio). Casi todo puede ser, pero alguna vez me he enamorado y no he sido correspondida. Pero, de a poquito, voy concretando todo lo que quiero.

- ¿Qué es?
Crecer como actriz; cantar; formar mi hogar. Quiero enamorarme del padre de mis hijos y vivir feliz.

- ¿Necesitás constantemente un hombre al lado tuyo?
Hasta hace dos años estuve de novia. Siempre guardé mis momentos privados, pero este tiempo sola fue maravilloso. No soy una mujer que está con un hombre para llenar un vacío.

- ¿Estás completamente sola?
Estoy sola porque no estoy en pareja.

-¿Y Fena?
¡Nunca fue! Con Feni nos queremos muchísimo y somos incondicionales. Y es la persona que me ayudó a meterme en el mundo de la música.

- ¿No se confunden las cosas?
Mirá... eh... Si con Fena estuviéramos enamorados, ya estaríamos viviendo juntos. Sólo somos amigos.

-¿Dejás de actuar para dedicarte a las melodías?
No es negro o blanco. Actuar me gusta, pero estoy en una etapa en la que no tengo ganas de hacer lo que no me cierra. Quiero hacer teatro o cine, no tanta tira.

- ¿Vas a actuar toda tu vida?
No, porque quiero armar una familia y cuando tenga hijos no me veo trabajando. Es un momento tan íntimo que me imagino con mi panza enorme y sin trabajar. También necesito disfrutar los primeros añitos de los nenes...

- El tuyo es un sueño muy real.
Sí, es que lo tengo muy en claro. Eso lo mamé de mi familia, soy recontra clásica... Me gusta (Terminante. Ríe).

- ¿Estás apurada?
No me veo teniendo hijos a los 29 años ni de casualidad. Primero tengo que encontrar al hombre y estar perdidamente enamorada. Después... ¡que me llene de hijos! (ríe). Soy muy estructurada.... Me imagino teniendo hijos a los 34 ó 35.

- ¿Tenés algún candidato en vista?
Candidato no. Hay muchos que me gustan, me encantan.

- ¿Anónimos o del medio?
Hay un surtido. (Ríe).

- ¿Qué pasa?, ¿no te dan ni la hora?
La hora te la dan todos. En este medio somos grandes seductores y, de alguna manera, todos te van a gustar. Tiene que cumplir el requisito de que sea inteligente, buena persona y, que no esté casado, básicamente.

- ¿Querés sortear la etapa de la seducción y armar algo en serio?
Total. Muy clásico lo mío.... (Ríe) ¡Muy aburrido!

- ¿Cómo imaginás que vas a ser como mamá?
Soy muy hincha, así que recontra madraza, pero no absorbente. Los dejaría solitos y los observaría de lejos.

- ¿Así son tus padres?
Sí.

- ¿Qué no repetirías?
Nunca les diría: “Para esto sos bueno, para esto no”. Así les matás la posibilidad de probar.

- Eso debe ser porque tu papá es muy crítico.
Claro. Si yo hubiera escuchado a mi padre todas las veces que dijo (con tono irónico): “¡Ah, pero para cantar uno tiene que cantar muy bien!”, hoy no estaría grabando un disco.

- ¿Ya estás grabando?
-Tengo demos grabados. Estamos componiendo. Por primera vez me subí a un escenario; me invitó Fena.

- ¿Cómo fue?
Cantar sobre un escenario es un hermoso orgasmo. Fue una adrenalina y una energía que no me la da la actuación.

- ¿No?
Para nada. No hay ningún personaje. No podés mentir: estás vos, con tu alma y el micrófono. Sentí que me quedaba sin aire, me dio mucha felicidad y me confirma que es el camino elegido.

- ¿Son tuyas las letras?
Sí, hasta ahora, dos temas. Uno es sobre arriesgar todo por un sueño, caminar libre y desbordarse sin escuchar lo que dice el resto. La otra trata sobre la matanza que hicieron los españoles con los comechingones. Nosotros marginamos a las comunidades aborígenes y son las personas más sabias que existen.

- ¿Te preocupa lo que van pensar de vos?
(Piensa). Ocupa mi pensamiento. Sé que me van a matar: no se le perdona a un actor que cante. Pero estoy orgullosa de mí porque hace un año me llamó una discográfica muy importante, quisieron armar un producto de mí, ponerme la mini y que saliera con canciones tipo jingle. No me interesó, respeto la música y creo que lo puedo hacer muy bien.

- Pero ¿ser conocida te facilita el tema de la música?
Ayuda. El nombre está instalado. Pero no soy una improvisada. No me vendí por un negocio, tampoco lo haría como actriz. No me interesa sólo llenar la cuenta del banco. No quiero hacer guita de esto, no quiero ser un producto. Como actriz yo sé que soy un producto.

- ¿Por qué?
En esto, servís o no y para un productor soy un número. Vendo más o vendo menos. Quiero correrme de ese lugar, aunque no se puede mucho.

- El sistema es así.
Exacto. Tampoco me voy a pelear y hacer teatro off porque tengo una casa y un ritmo de vida que mantener. No me voy a hacer la hippie cuando no lo soy.

- ¿Te convocaron para Amas de casa por el producto que sos, porque vendés?
-Tengo un phisique du rol muy sensual que le sirve al personaje, no hay más vueltas.

- ¿Tienen problemas de cartel?
Para mí eso es una estupidez. Cuando hay buen arte si tenés que brillar lo hacés. No voy a pretender estar arriba de muchas de la que están arriba mío porque tienen su carrera y es un placer acompañarlas. Igual, obviamente no te voy a decir que no me importa.

- Hay cuatro protagonistas y una quinta Ama de casa. Vos, ¿te sentís la frutilla del postre?
Nunca lo vi así. Puede ser. Mi personaje tiene que estar sí o sí porque es el que arma conflicto. Es un buen paralelo para los personajes de las protagonistas que son mucho más hipócritas: yo no actúo una vida perfecta, les sirvo de espejo a ellas.

- Entonces sos la frutilla del postre.
¡Y sí, soy la frutilla del postre!

Revista Luz (11/09/2006)