Entrevistas


Me gustaría grabar un disco - Revista Gente (25/09/2007)


Desde México, donde protagoniza con éxito la telenovela Mientras haya vida, la actriz habla de su experiencia en tierra azteca. Además aprovecha la distancia para abrir nuevos horizontes: escribe un espectáculo para niños, un unipersonal para adultos y avanza decidida en el mundo de la música, "una asignatura pendiente", dice.

Día libre para Romina Gaetani (30), convertida en la nueva estrella del horario central del canal TVAzteca, a través de su protagónico en la telenovela Mientras haya vida, donde interpreta a una argentina inescrupulosa y bastante malvada. En su departamento de la colonia Polanco, el barrio más exclusivo en el Distrito Federal mexicano, donde se instaló hace ya cinco meses, aprovecha para llamar a amigos de la Argentina y de España, leer a Julio cortázar, pensar en su próximo disco, terminar de arreglar los detalles de una película que rodará en el país el año que viene y de otra que filmará en México. De aso, escribe un proyecto de ficción para chicos, un unitario para adultos y repasa algo de inglés. Y como si todo esto fuera poco, como buena ama de casa cuenta que está... "¡lavando ropa y cocinando!". Y aunque la charla será por teléfono, del otro lado de la línea la intuimos tan sexy como siempre.

- Es que acá el ritmo de trabajo es distinto -cuenta-. Se graba de lunes a sábado, quizás 14 horas por día... Es fuerte. Por suerte ahora estoy trabajando un poco menos. El ritmo bajó un poco, porque es un protagónico coral: dos meses explotan una pareja, dos meses otra. Ahoar mi personaje está descansando un poco. Pero no me pongo en ningún lugar de exclusividad. Soy nuevita acá...

- Está sintiendo eso del derecho de piso...
Y... algo así, ¿no? Pero me gusta mucho este país. Estoy feliz, muy contenta. Me parece que el proyecto cayó en el momento justo. Aparte, la gente en México es muy amable. Tienen una gran admiración por los artistas en general, y son muy educados. Me paran por la calle para saludarme. Me hace acordar a los primeros autógrafos que firmaba en Buenos Aires. Disfruto mucho de este nuevo reconocimiento.

- ¿Y cómo es vivir en México? ¿Lo disfruta?
Es un país maravilloso. Yo conocía una parte, pero no el DF. Había venido hace 5 años, de vacaciones. Y es hermoso, por su cultura, su historia, sus ruinas, sus pirámides... Cuesta acomodarte, por supuesto. Pero ya tengo muchos amigos, argentinos y mexicanos.

- Sabemos que en la noela también trabajan Tommy Dunster y Saúl Lizaso. ¿Hacen programas juntos?
Sí, además hay directores de Pol-ka, productores de Telefe... Aunque nuestros horarios son distintos, porque trabajamos todos en televisión, de vez en cuando nos juntamos a comer. Con los mexicanos también, ya tenemos un grupo.

- ¿A qué se debe que en este momento haya tantos argentinos trabajando en México?
En realidad, es un ida y vuelta. Hace años, la pantalla argentina estaba plagada de telenovelas mexicanas. Ahora venimos nosotros para acá. Tenemos maneras distintoas de trabajar. A los directivos mexicanos les gusta porque se nutren de lo que podemos dar, los favorece, les cierra.

- ¿Se trabaja muy diferente en la Televisión Azteca?
El ritmo es diferente. En realidad, lo que acá lleva 14 horas, tal vez en Argentina lo comprimimos en 10. Pero acá se toman una hora y media para almorzar... Te terminás cansando más o menos igual. Hay que venir a trabajar a México para entenderlo. En cuanto al rating es muy parecido, con la diferencia de que acá no se zafan tanto con el horario. En Argentina nos podemos pasar media hora; acá, como mucho, diez minutos.

- En ese sentido, ¿allá también se siente mucho la presión?
Al principio la snetimos bastante, porque enfrente tenemos a un gigante, Televisa, que tiene como cinco canales acá y llega a mucha gente, lógicamente. Los dos primeros meses fueron duros, pero ya no. La novela funciona muy bien.

- ¿Y la sociedad mexicana le sienta bien?
Bueno... es muy diferente. Si bien tenemos el mismo idioma, en general los hombres y las mujeres argentinos estamos mucho más abiertos a un montón de cosas. Acá la religión está muy impuesta. En Argentina hace años que la mujer está a la par del hombre en muchos aspectos, en el trabajo sobre todo. Acá no. Tampoco en la sexualidad. Es una sociedad muy conservadora.

- En ese sentido extraña mucho Argentina...
Extraño mi casa, el aire de nuestro país, el folklore y los afectos, por supuesto. Igual mi mamá, mi papá, mi hermano, vienen siempre a visitarme. ¡Al final los veo más acá que allá! Pero estoy muy bien. De hecho, me traje todas las valijas para seguir trabajando en proyectos míos. Estoy escribiendo algo de ficción para chicos, aunque todavía no tengo claro si será una novela o qué formato exactamente.

- ¿Cómo surge la idea de hacer algo para chicos?
En realidad surgió de la lectura. Leo muchas cosas relacionadas con la metafísica. Estoy muy metida con Cortázar, un poco con Borges. Y no sé... se me disparó la imaginación y lo conecté con algo que me pareció que sería divertido contar para el público infantil. Al mismo tiempo estoy escribiendo un unitario para adultos. La verdad es que tengo muchas ganas de hacer producciones; me veo trabajando del otro lado y escribiendo.

- ¿Es nuevo este interés por la escritura?
Me surgió a través de la música. Empecé a leer mucho más y me obligué a escribir. Le puse mucha energía al tema de la música, que tenía pendiente. Y ahora estoy trabajando con Oscar López, acá en México, para sacar un disco. Compuse algunos temas y voy a incluir otros de la Beruit, Ulises Butrón y Fena Della Maggiora. De hecho ya estoy hablando con algunas discográficas.

- Su novio, Héctor Limón García (54), es músico (N. de R: ex integrante de la Bersuit Vergarabat y líder de la banda Vía Varela). Debe ser su primer y mejor asesor, ¿no?
En la producción del disco no está trabajando, pero seguramente va a tener algún tipo de intervención más adelante. Por supuesto, me interesa saber qué opina, le pregunto. Tenemos más o menos los mismos gustos musicales, aunque al música que él hace es muy distinta de la que haría yo. Lo mío es más tirando al pop. Igual, recién estoy viendo, todavía no tengo banda, ni nada. Pero la idea es ésa: dedicarme mucho más a la música y al cine.

- ¿Qué puede contar de sus proyectos en la pantalla grande?
Tengo un apropuesta para hacer una película en Argentina, que se empieza a rodar en febrero. Ahora me están mandando los libros para que lso lea. Así que seguro en enero voy a estar de regreso en Buenos Aires. La novela sigue, en principio, hasta diciembre, pero también me ofrecieron hacer una película acá en México, por eso estoy estudiando un español más neutro.

- No para, Romina ¿Cómo hacen para llevar la relación con Héctor, usted allá y él en Buenos Aires?
Y... en cuanto tengo un par de días libres ¡me tomo un avión y me voy a visitarlo, a mimarlo!

El año no había empezado bien para Romina. De un día para el otro, y sin demasiadas explicaciones, se quedó afuera del musical Cabaret. El tema quedó en manos de abogados, pero ella dio vuelta la página. Los mexicanos ya habían quedado cautivados por su Isa de Soy Gitano, aquella que vivía una pasión desenfrenada (aunque bastante sufrida) con amador, el personaje de Osvaldo Laport. No dudaron en llamarla. Ella siguió su impulso y armó las valijas. mal no le fue.

Revista Gente (25/09/2007)