Entrevistas


Revancha para el amor - Revista 7 Días (23/03/2010)


La actriz se mostró a puro arrumaco con el relacionista público Hernán Nisenbaum. La actriz de “Botineras” venía de romper una relación a punto de casamiento. El ex de Flavia Palmiero ya faltó a la cancha para estar con su nueva conquista. Una pareja que va en serio.

Por Mauro Fulco

Es muy difícil comenzar a escribir este tipo de notas sin caer en cursilerías de todos los colores. Se puede intentar narrarla en tono policial. Y sería más o menos así. El masculino Hernán Nisenbaum (argentino, soltero, caucásico, 43 años) comenzó una relación de índole amorosa con la femenina Romina Gaetani (argentina, soltera, caucásica, pronta a cumplir 33 años). Pero no, la narración sería muy aburrida. Se puede intentar escribir la noticia en tono económico, y decir que las acciones amorosas del RRPP y la actriz subieron más que la inflación. Pero tampoco sería atinado. Si fuera un suplemento de espectáculos, podría decirse que la flamante pareja estrena relación amorosa después de algunas otras que salieron de cartel.

Lo cierto es que Nisenbaum y Gaetani ya no esconden su amor. El sábado por la tarde se mostraron por Palermo. Juntos. De la mano. Sentados. Parados. Se mimaron. Se miraron. Por la noche, concurrieron a ver la obra “Agosto”, protagonizada por Norma Aleandro, que se da en el teatro Lola Membrives. Allí llegaron gracias a la invitación de Gabo Correa, quien trabajó junto a Gaetani en la telenovela “Don Juan y su bella dama”. El sábado, sin dudas, fue el día que los tortolitos eligieron para oficializar su romance, ya que concurrir a semejante evento sin voluntad de ser fotografiado equivale a un suicidio mediático.

Pero la muestra más contundente de que la cosa va en serio no son las fotos ni las miradas edulcoradas, ni siquiera las caminatas de la mano por los adoquines palermitanos. No. Sólo corroborar que el paseo sabatino fue a la misma hora que el partido que en el Nuevo Gasómetro San Lorenzo empataba en forma agónica frente a Colón de Santa Fe, y verificar que el relacionista público en lugar de ocupar su lugar casi religioso en la Platea Norte disfrutaba de la compañía de la bella actriz es un indicio demasiado fuerte como para dejar pasar.

Los enamorados se conocen desde hace años. Compromisos laborales los unieron en varias ocasiones. Es lógico, ella es una de las actrices más requeridas por las marcas; él, fachero y juvenil, es el elegido por esas mismas marcas para su difusión. Campañas de verano, eventos y presentaciones los cruzaron, pero sin la chispa que enciende el fuego de la pasión.

En este caso, la encargada de encender el brasero tiene nombre y apellido. Se llama Vanesa Pellizzeri, es amiga de Romina y, a la vez, su jefa de prensa. Ella fue la Celestina que disparó la flecha de Cupido. Decir que hizo la presentación es mentir, dado que ambos habían trabajado juntos. Pero sí fue quien, de alguna manera, los reencontró, ya que de su mano Nisenbaum y Gateani se descubrieron como pareja.

Estuvieron juntos en Cariló un fin de semana. Tenían pensado viajar un viernes y retornar el domingo. El pretexto era laboral, pero –casualidad o causalidad– extendieron su estadía hasta el martes siguiente. No estaban solos, ya que parte del equipo de trabajo del reconocido relacionista público los acompañaba.

Entre sus actividades como incipiente pareja estuvo el recital de Coldplay. Ella, que intentó plantar sus primeros pininos en el ámbito musical, es fan de la banda inglesa liderada por Chris Martin; él fue el encargado del VIP en el concierto que la banda brindó en la cancha de River. Fue allí donde ella dio el primer paso, o primer beso. “Yo tomé las riendas y encaré la situación. Lo besé en pleno recital”, confesó Romina.

Pero no todo son salidas y presentaciones en sociedad. También hubo lugar para los cuidados y los mimos más íntimos. Es que hace un par de fin de semanas, la pareja suspendió una cena. Ella se sentía mal, y él, como buen enamorado, se quedó en la casa para cuidarla.

Romina Gaetani viene de romper una relación con el empresario Paulo Fabbri, quien vive en Uruguay y con quien planeaba casarse. Sus parejas más conocidas con anterioridad fueron los músicos Fena Della Maggiora y Héctor “Limón” García. “Tuve épocas en las que soñaba con una boda, pero cuando se encuentra al hombre que se ama todo eso queda atrás, porque pesa más que cualquier ceremonia”, enfatizó la actriz.

Él, por su parte, tampoco se queda atrás en el currículum de conquistas amorosas. Flavia Palmiero, Débora Bello, Loli López y Julieta Spina forman parte del envidiable listado. Ahora los dos hacen borrón y cuenta nueva, y apuestan otra vez al amor.

Revista 7 Días (23/03/2010)