Entrevistas


Es una de las actrices del momento... - Revista Las Rosas (01/2010)


Es una de las actrices del momento y una de las mujeres más deseadas por los argentinos. Protagoniza la tira “Botineras”, tiene en carpeta un periodístico para televisión y además sueña con un futuro en la música. “Tengo ganas de hacer otras cosas, de buscarme y encontrarme haciendo otras cosas que también me den satisfacción”, cuenta.
POR FRANCO COLAMARINO

Al fin Gaetani. Al fin te tenemos aquí, en nuestras páginas, con una producción exclusiva. Alguno dirá que ahora somos oportunistas, que nos aprovechamos de tus “dobles” personajes diarios, de tu alta exposición y de la confirmación de gran figura televisiva que ha hecho de vos el público y la crítica.

Pero no fue así y lo sabés bien. Hace varios años que te buscábamos Gaetani, hace mucho tiempo que, por una cosa o por otra, no terminábamos haciendo tu merecida portada.

Al fin Gaetani nos mirás a través del objetivo, con esa mirada que prescinde de cualquier guión, de cualquier frase o palabra por más justa que sea, que logra expresar tantas cosas Gaetani. Tantas cosas…

“Siempre tuve confianza y ganas de aprender, desde el momento que empecé a estudiar teatro ya sabía lo que quería ser, nunca me planteé llegar a donde estoy ahora. Traté de encontrar desde la actuación un camino expresivo”, nos dirá ahora recordando sus comienzos en Teatro Andamio, sus primeras clases con su maestra Alejandra Boero.

Por su prolífica carrera pasaron ya varios éxitos, desde las tablas con “El Rey David” de Pepito Cibrián, a Verano del 98, Chiquititas y los significativos “Soy Gitano” y “Don Juan y su bella Dama”. Vivió un tiempo en México donde sedujo a buena parte de Latinoamérica y volvió a nuestro país. Hace un tiempo, una llamada de emergencia la convenció de aceptar el papel (o los papeles) que por estos días atrapan desde la pantalla de Telefé con Botineras: “fue una elección rápida porque hubo muchos motivos que me interesaron, desde el productor Sebastián Ortega que venía haciendo programas que me gustaban mucho, a los autores, el elenco que lo integra, a la posibilidad de protagonizar. Fueron muchas cosas que me motivaron a aceptar”, justifica.

En Botineras Romina es Laura, una mujer policía preparada por la entrenadora Florencia Peña para conquistar al Chiqui Flores (Nicolás Cabré), y también es Mía, una botinera a veces parecida a varias de la realidad. “Los personajes todavía no se terminaron de definir, el hecho de enterarme una semana antes de empezar a grabar hace que por ahí uno vaya ajustando el personaje mientras va transcurriendo la historia. A pesar de que hay cosas que parecen ser reales o que quizás ocurran en el ambiente futbolístico, no hay que olvidarse que nosotros hacemos ficción”, aclara.

-¿En qué quedó esa fanática del fútbol y de Racing que iba todos los domingos a la popular?

Me encantaría volver a ir a la cancha, pero te confieso que no tengo quién me acompañe (risas).

-Deberías aprovechar que aún el equipo sigue en primera división…Pero dejemos el fútbol de lado. Por suerte, para casi todos los hombres mortales, ya no renegás de una imagen asociada a los sexy. ¿Qué te motivó en algún momento a renegar un poco de de eso?

Me parece que después de “Soy gitano”, de una imagen sexy, de mucha exposición y seducción del personaje, busqué correrme un poco de eso. A veces uno cuando quiere correrse de algo y siente que hace las cosas naturalmente terminan siendo poco obvias. Pero son etapas, una vuelve, retrocede, después va por otro lado, hoy no reniego de mi imagen, de lo que soy, de lo que tengo, de lo que puedo tener.

-Con un estereotipo que propone la extrema delgadez, ¿Sentís que cuando surgen figuras como la tuya con curvas pronunciadas la belleza natural goza de buena salud? ¿Cómo te ves vos?

Por momentos me veo y por momentos no me veo (risas), tengo una dicotomía al respecto. Hoy la moda te lleva a una extremada delgadez y eso pareciera estar bien, y si uno sale un poco de esos cánones de la moda te sentís un poco descolgada, por momentos me pasa eso. Pero también estoy feliz por lo que soy, conforme con mis curvas, eso también conforma mi personalidad e incluso me ajusta a determinados papeles que marcan la diferencia, ¿no? (vaya si marcan la diferencia). Soy consciente que modelo no soy, entonces tengo que focalizarme en lo que realmente me gusta que es la actuación y pensar en eso.

-Hiciste terapia, meditación y estudiaste metafísica. Acostumbrada en trabajar para satisfacer el afuera, ¿Tu idea fue siempre mantener el equilibrio interior?

He aprendido a dividir bien las cosas, el trabajo es el trabajo y punto, queda ahí, después incorporo a mi vida las cosas que me gusta hacer, la gente que quiero aparte del trabajo, pueden convivir las cosas tranquilamente.

-¿Y qué cosas te gusta hacer?

Yo disfruto mucho de la música, siempre digo que en otras vidas me gustaría ser música.

-Pero Romina, te queda mucho tiempo en esta vida….

Sí, cuando tengo tiempo estudio piano, estudio guitarra o intento juntarme a componer, yo sé que en algún momento lo voy a volver a retomar y, más allá de grabar un disco o no, mi idea es poder incursionar en la música y poder actuar en una banda, y crecer un poco desde ahí más allá de la actuación, aunque uno puede seguir actuando. Disfruto mucho de la música, vivo constantemente rodeada de música y de instrumentos, es un gran cable a tierra para mí. Después o estoy con amigos o estoy sola, te confieso que me encanta estar sola, leo mucho. En los momentos libres generalmente estudio metafísica, o también hago deporte. Por otro lado, generé un proyecto de un programa periodístico como productora, ahora se dio la novela y no lo pude desarrollar, pero tengo ganas de hacer otras cosas, de buscarme y encontrarme haciendo otras cosas que también me den satisfacción.

-México, por un lado fue “una experiencia que te cambió la vida”, según tus palabras y en donde creciste muchísimo pero tuviste “dos crisis muy fuertes”, ¿Cuáles fueron los pros y cuáles las contras?

Contras no tuve ninguna, los momentos difíciles te llevan a un cambio, te llevan a una reflexión, a un aprendizaje y eso fue lo que pasó. Fueron momentos de mucho replanteo, aprendí a sacar mucho provecho de esos nueve meses que pasé fuera del país, trabajando, viviendo sola, arreglé todo sola, fue muy interesante.

-Siendo un mujer muy independiente pero que siempre le hiciste lugar a la pareja, ¿Cómo has logrado el equilibrio emocional de este etapa de tu vida?

A veces cuesta, pero si uno puede tomar las decisiones con el corazón me parece que es lo ideal. Por momentos se logra el equilibrio y por momentos no, esto es como un gran aprendizaje constante de la vida, es ir y venir hasta encontrar la persona, encontrar el momento, el espacio, pero estoy muy bien, de uno a diez, es diez.

Revista Las Rosas (01/2010)