Entrevistas


El prejuicio se termina cuando escuchás el disco - Diario La Razón (12/08/2016)


Romina Gaetani puso en pausa la actuación y Osky Righi dejó La Bersuit para, juntos, formar un nuevo grupo, que el 1/9 presentará su primer disco en The Roxy. “Hay mucho prejuicio pero ella es una cantante preparada”, dice él. “Estoy cumpliendo un gran sueño”, admite ella.
Por Santiago Puddington

Gaspar Benegas y Osky Righi enfrentados, se miran, se analizan como si fuera un duelo de dos boxeadores. El reproductor de CD ya tiene el demo girando en su interior y los primeros y largos segundos de silencio corren. El guitarrista que acompaña al Indio Solari llegó a la casa del ex Bersuit por un pedido puntual: sumarse a su proyecto musical. Es una jugada audaz la de Righi, que dejó Bersuit después de 25 años y se lanzó a tocar junto a su novia, la actriz Romina Gaetani. Ahora debe armar un plantel con calidad pero el prejuicio ahí está, fuerte, instaladísimo. “¿Será una famosa que, se quiere sacar las ganas de cantar o habrá algo en serio?”, piensa Benegas mientras aguarda que arranque el tema “Extrañarte”, que su amigo y colega le propuso escuchar para convencerlo, para que dé el sí. “Ya desde el primer tema se coparon”, describe Osky, ya con el disco en la mano y la banda consolidada, al recordar ese encuentro, que se repitió con el resto de los músicos que componen La Rayada (Sebastián Roger Cardero, Fernando Cardero, Yamil Salvador, Nicolás Simone, Evangelina Saracho). “No lo esperaban, los sorprendió. Es lógico yo también reaccionaría así, pero ella no es sólo la actriz de la tele, ella es buena de verdad”.

“Todos los músicos que vinieron, antes de decir que sí, escucharon y les gustó”, amplía Osky mientras le sirven su tostado en un bar palermitano. A su lado, Romina define: “Yo estoy encontrándome todavía, para mí esto es un gran sueño. Es un camión de sentimientos”.

-¿Cómo empezó este proyecto?

Osky: Al principio iba a ser Romina sola y yo la iba a producir...
Romina: Empecé a mostrarle las cosas que ya tenía y después todo se fue complementando. Nuestros gustos son parecidos y decidimos encarrilarlo juntos. Tenemos una gran comunión, rápidamente agarramos un ritmo. El hizo un trabajo de productor muy importante de dejarme cantar y equivocarme mucho y así poder encontrar mi voz y ver dónde funcionaba mejor.
O: Falta mucho todavía pero ya tenemos material para el próximo disco. Todo es muy espontáneo. Muchos de los músicos que se sumaron al proyecto han quedado sorprendidos cuando escucharon lo que teníamos porque realmente no se lo esperaban y se comprometieron. La estamos pasando bien.

-¿Cómo fue salida de Bersuit?

O: La verdad que nunca dije “hasta acá llegué”. Nunca pensé en irme o no de Bersuit, yo me sigo sintiendo parte, después de tantos años llevo a Bersuit adentro, mis mejores años de música los pasé con ellos y ahora tenía ganas de encarar otro proyecto. Esa banda es un colectivo del que uno se sube y se baja, no es que dije “chau, me voy”. Arranqué el proyecto y les dije que me iba a dedicar a eso y que si me necesitaban estaba. Bersuit sigue, sacaron un disco y estoy orgulloso de haber estado, fueron 25 años. Un día el camino se bifurcó y fue algo natural.

-Romina, ¿cómo viviste este salto?

Venía hace diez años con ganas de armar una banda, hubo algo pero después me surgió un laburo en México, estuve un año allá y la cosa quedó en pausa. Me terminé volviendo y las ganas seguían intactas, cuando nos juntamos le mostré lo que tenía grabado y ahí fue empezando todo esto. Siempre estuve en un círculo en el que la música era importante y se dio antes la actuación en mi vida pero podría haber sido la música también. Evidentemente éste era el momento de poder sacar mi voz.

-¿Crees que te ayuda o perjudica el pasado televisivo?

R: Depende mucho del exterior. Cuando uno tiene una gran convicción no importa lo que piensen los otros, el prejuicio siempre va a estar aunque nunca cambies de rumbo. Estoy tan contenta y tan convencida con esto que no me parece importante lo demás, no le doy lugar a lo otro.
O: Eso de “ La actriz que canta” es un prejuicio que se termina cuando escuchás el disco. Ella es una cantante que está preparada.

El primer show de La Rayada fue a fines del año pasado, todavía con la banda en formación y con su disco aún en veremos. El camino les dio rodaje y aunque admiten que todavía tienen que seguir creciendo, defienden su álbum con orgullo (“te puede gustar o no, pero es innegable que acá hay mucho laburo”) y planean su nuevo show (de nuevo en The Roxy, el 1 /9) teniendo en claro que el camino es largo. “Vamos a mezclar temas con covers porque todavía nuestro repertorio es corto, pero esto es de a poco”, apunta Osky.

-¿Qué expectativas tienen?

O: Es prueba y error. El éxito es sumar fracaso tras fracaso pero con mucho entusiasmo. Bersuit, en sus inicios era eso: fracasar pero con ganas. Había mucha alegría y nada que perder, el hecho de juntarnos y salir a tocar ya valía la pena. Depende de que a esos fracasos le pongas entusiasmo y eso en algún momento va a contagiar, te termina yendo bien. A mí no me asusta la palabra fracaso.

El “sí” de Benegas no tardó en llegar tras escuchar ese primer tema y con él fueron cayendo el resto de los músicos. El dúo se convirtió en banda y el cruce de planetas artísticos, promete. Parece que, como dice la actriz, “son dos mundos que se complementaron”.

La experiencia para armar un buen disco

Los años en la música no fueron en vano para Osky, que a la hora de armar la banda se rodeó de grandes músicos y cuando entró al estudio a grabar su disco debut lo hizo con los mejores (en Romaphonic y masterizado en Los Angeles). El resultado fue un disco de diez temas, que cumple y promete. El 1/9, en The Roxy.

Revista La Razón (12/08/2016)


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